Preocupación por la salud de Julio De Vido: denuncian agravamiento y cuestionan su detención
La salud de Julio De Vido encendió alarmas en las últimas horas luego de que su entorno confirmara un agravamiento de su cuadro clínico, tras una serie de intervenciones cardíacas de urgencia.
El exministro fue diagnosticado con fibrilación auricular a comienzos de abril en el Hospital Interzonal de Ezeiza y posteriormente trasladado a la Ciudad de Buenos Aires, donde permanece internado en un centro de alta complejidad.
Durante su internación, los médicos detectaron lesiones coronarias severas, por lo que debieron realizarle una angioplastia con colocación de stents. Además, se le practicaron estudios cardiológicos avanzados y una cardioversión eléctrica para estabilizar su ritmo cardíaco.
Un cuadro de alto riesgo
Desde su defensa señalaron que De Vido, de 76 años, es un paciente de “alto riesgo cardiovascular”, agravado por su condición de diabetes insulinodependiente. Advirtieron que su estado requiere controles constantes y atención médica especializada.
Críticas al sistema penitenciario
La abogada Alessandra Minnicelli cuestionó duramente las condiciones de detención del exfuncionario y aseguró que el contexto actual “provoca un agravamiento de su salud y una grosera disminución de su expectativa de vida”.
En ese sentido, la defensa sostiene que el sistema penitenciario no garantiza un seguimiento adecuado para su estado clínico y pone en duda las evaluaciones que indican que el paciente estaría “compensado”.
El caso reaviva el debate sobre las condiciones de detención de personas mayores con enfermedades graves y la necesidad de compatibilizar las decisiones judiciales con el cuidado de la salud.