Cuota alimentaria: fijan 45% de los ingresos del padre tras detectar mayor capacidad económica
Una mujer de Villa Regina logró que la Justicia establezca una cuota alimentaria del 45% de los ingresos del padre de su hija, tras acreditarse que su situación económica era mayor a la informada formalmente.
El caso expone una historia marcada por la falta de acompañamiento paterno desde el inicio. La mujer atravesó un embarazo de riesgo y, tras el nacimiento de la niña, la relación se deterioró con episodios de violencia y ausencia de asistencia económica.
Actualmente, la madre sostiene en soledad las tareas de cuidado, alimentación y educación de la menor, mientras que el padre realizaba aportes esporádicos, mínimos y sin regularidad.
Ante esta situación, inició una demanda en el fuero de Familia. Durante el proceso judicial, se comprobó que el hombre cuenta con un empleo en el sector petrolero y percibe ingresos variables, incluyendo pagos no registrados formalmente.
Si bien no posee bienes a su nombre, el análisis de sus cuentas bancarias permitió evidenciar un nivel de ingresos superior al declarado, lo que fue clave para la resolución.
Por su parte, la mujer vive con recursos limitados en una vivienda construida sobre la casa familiar y enfrenta restricciones laborales debido a problemas de salud, agravados tras una intervención quirúrgica compleja.
Informes sociales y testimonios confirmaron además que el padre no cumple regularmente con sus obligaciones, mantiene escaso vínculo con la hija y registra antecedentes de violencia de género, con medidas judiciales previas y una condena penal por amenazas y desobediencia.
El fallo destacó que, si bien la responsabilidad alimentaria corresponde a ambos progenitores, el cuidado personal que ejerce la madre tiene un valor económico que debe ser reconocido.
En ese sentido, la Justicia consideró que la conducta del hombre, su falta de compromiso y su ausencia durante el proceso justifican una mayor carga económica de su parte.
La decisión se fundamenta en el interés superior de la niña, con el objetivo de garantizar su desarrollo integral y asegurar una contribución estable que contemple las variaciones en los ingresos del padre.