Murió la actriz Nadia Farés tras descompensarse en una piscina: estuvo una semana en coma
La actriz francesa Nadia Farès murió a los 57 años tras permanecer varios días en coma inducido, luego de sufrir un episodio cardíaco mientras nadaba en una piscina de un exclusivo club en París.
El hecho ocurrió el 11 de abril, cuando la intérprete se desvaneció en el agua. Fue rescatada por otros nadadores tras permanecer varios minutos sumergida y trasladada de urgencia al hospital Pitié-Salpêtrière, donde los médicos lograron reanimarla, aunque quedó en estado crítico hasta su fallecimiento, confirmado el 17 de abril.
Qué le pasó a Nadia Farès: el incidente en la piscina
De acuerdo a los primeros datos, la actriz sufrió un “incidente cardíaco” mientras realizaba una de sus rutinas habituales de natación en un club privado del centro de París.
Testigos indicaron que soltó la tabla con la que nadaba y se hundió. Cuando fue rescatada, ya habían pasado entre tres y cuatro minutos bajo el agua, lo que agravó su cuadro clínico.
Las autoridades francesas iniciaron una investigación para determinar las circunstancias del hecho, aunque hasta el momento no se detectaron irregularidades.
El mensaje de sus hijas tras la muerte
La noticia fue confirmada por sus hijas, Cylia y Shana Chasman, quienes pidieron respeto y privacidad en este momento.
“Francia pierde a una gran artista, pero nosotras perdemos a nuestra madre”, expresaron en un comunicado. En redes sociales, también compartieron mensajes de despedida cargados de emoción.
Su carrera: del cine francés al reconocimiento internacional
Nadia Farès alcanzó fama mundial con su papel en Los ríos de color púrpura, donde actuó junto a Jean Reno y Vincent Cassel.
A lo largo de su carrera participó en producciones internacionales como War, junto a Jason Statham y Jet Li, y en series como Marseille, donde compartió elenco con Gérard Depardieu.
Problemas de salud y un proyecto que no llegó a concretar
La actriz había atravesado diversos problemas de salud a lo largo de su vida, incluyendo una operación cerebral por aneurisma y varias intervenciones cardíacas.
A pesar de ello, mantenía una vida activa y se preparaba para dirigir su primera película como guionista y directora, cuyo rodaje estaba previsto para septiembre.