El gaming femenino ya es mayoría: 3 de cada 4 mujeres juegan, pero gastan menos que los hombres
La participación de las mujeres en los videojuegos alcanzó un punto histórico. Según el Global Gamer Study 2026, el 76% jugó en los últimos seis meses, acercándose a los niveles masculinos y consolidando su rol como parte central del ecosistema gamer.
Este avance marca un cambio estructural en el sector, que deja atrás la idea de que el gaming es un espacio predominantemente masculino.
Diferencias en plataformas: el celular lidera el gaming femenino
Aunque la presencia es masiva, la forma de jugar varía. El celular se posiciona como la principal puerta de entrada: el 62% de las mujeres utiliza dispositivos móviles, una cifra muy cercana a la de los hombres.
Sin embargo, la brecha aparece en otras plataformas. Solo el 28% juega en PC y el mismo porcentaje en consolas, muy por debajo de los niveles masculinos. En contraste, la Nintendo Switch destaca como una consola con mayor adopción femenina, lo que evidencia una preferencia por sistemas más accesibles.
Cómo descubren juegos las mujeres: redes sociales y canales generalistas
El acceso a nuevos videojuegos también muestra diferencias claras. Las mujeres utilizan menos los canales tradicionales del gaming, como foros especializados o comunidades técnicas.
En cambio, predominan las redes sociales, tiendas digitales y recomendaciones personales, lo que indica que el marketing del sector aún está enfocado en un perfil de jugador que no representa a toda la audiencia.
Brecha en el gasto: por qué las mujeres invierten menos en videojuegos
Uno de los puntos más relevantes es la diferencia en el gasto. Solo el 43% de las mujeres afirma invertir dinero en videojuegos, frente al 58% de los hombres.
Este dato no refleja menor interés, sino una relación distinta con el consumo. Factores como el acceso al hardware, la multifuncionalidad de los dispositivos y las prioridades de uso influyen directamente en esta dinámica.
Un cambio de paradigma: el gaming como espacio inclusivo y en expansión
El crecimiento del gaming femenino no solo impacta en cifras, sino también en la forma en que la industria debe evolucionar. Las jugadoras no son un nicho: son parte del público masivo y demandan experiencias adaptadas a nuevas formas de consumo.
Además, los videojuegos empiezan a ser percibidos como herramientas de desarrollo personal, creatividad y oportunidades profesionales, ampliando su rol más allá del entretenimiento.
La industria enfrenta así un escenario de transformación: más jugadoras, nuevas formas de acceso y hábitos de consumo distintos. Un cambio que redefine el negocio del gaming a nivel global.