Pidieron prisión efectiva para uno de los condenados por la defraudación con la rifa de Bomberos de Barda del Medio
La Fiscalía solicitó una condena de cuatro años de prisión efectiva para uno de los responsables de la maniobra de defraudación vinculada a una rifa organizada por la Asociación de Bomberos Voluntarios de Barda del Medio. El pedido se realizó este jueves durante la audiencia final del juicio de cesura, luego de que tres personas fueran declaradas penalmente responsables en diciembre pasado.
Según expuso el fiscal jefe durante su alegato, el imputado tuvo un rol central en la operatoria fraudulenta y presentó un mayor grado de responsabilidad que el resto de los condenados.
“Su caso tiene una mayor carga de antijuridicidad y culpabilidad porque vendía cartones y recaudaba dinero”, sostuvo el representante del Ministerio Público Fiscal. Además, indicó que el acusado fue uno de los principales promotores de la rifa, quien recibía gran parte de los fondos y que incluso habría duplicado y triplicado cartones, además de pedir que algunos fueran destruidos.
El fiscal remarcó que la pena solicitada “es proporcional y adecuada para el daño causado” y aseguró que el hecho provocó un fuerte impacto en la institución y en la comunidad. “La moral del grupo de bomberos fue destruida y la confianza de la sociedad devastada”, afirmó.
Por su parte, la defensa particular pidió una pena de un mes de prisión en suspenso y el pago de 10 millones de pesos a la Asociación de Bomberos Voluntarios de Barda del Medio. Además, sostuvo que existe un “ensañamiento” contra su defendido y cuestionó el trato desigual respecto a los otros imputados.
Los otros dos condenados reconocieron su responsabilidad durante el proceso y acordaron penas de tres años de prisión en suspenso, junto con la inhabilitación para ejercer como bomberos, presentaciones periódicas en una comisaría y otras pautas de conducta.
La lectura de la sentencia fue fijada para el próximo 14 de mayo a las 13:30, mediante la plataforma Zoom.
La maniobra investigada
De acuerdo con la investigación judicial, los hechos ocurrieron entre marzo y septiembre de 2021 con la organización de la rifa denominada “Gran bono contribución”.
La iniciativa consistía en cartones con diez troqueles, valuados en 10 mil pesos cada uno, que debían abonarse en cuotas mensuales de mil pesos. Se imprimieron 2.500 cartones y se vendieron 1.778.
El dinero recaudado tenía como objetivo la compra de una autobomba usada en Holanda y cubrir gastos operativos del cuartel. Sin embargo, el premio principal, un automóvil, nunca fue adquirido.
La Fiscalía estimó que se recaudaron al menos 8.317.000 pesos y que aún se desconoce el destino final de más de 3 millones de pesos, cifra que actualizada equivaldría a cerca de 60 millones de pesos.