“Fue una desgracia”: habló el único argentino que viajaba en el crucero afectado por hantavirus
Carlos Ferello, un ingeniero jubilado argentino que viajaba en el crucero MV Hondius, contó cómo vivió el brote de hantavirus que afectó a la embarcación durante una travesía que había partido desde Ushuaia y que terminó con tres pasajeros fallecidos.
El hombre calificó la experiencia como “una desgracia” y explicó que el viaje, previsto por más de un mes, se convirtió en una odisea sanitaria que ahora lo obligará a cumplir una cuarentena en Países Bajos bajo seguimiento médico.
Según relató, los primeros síntomas aparecieron en un matrimonio neerlandés mientras el barco navegaba hacia Tristán da Cunha. En un principio, la muerte del hombre fue atribuida a una infección común debido a su edad, pero la situación cambió cuando su esposa también falleció tras ser evacuada a Johannesburgo.
A partir de allí, se confirmó el brote de hantavirus a bordo, que también afectó al médico del crucero y a un guía turístico, aunque ambos lograron recuperarse.
Ferello aseguró que, pese a la gravedad de la situación, dentro del barco no se vivieron escenas de pánico generalizado y destacó que las medidas de aislamiento ayudaron a evitar nuevos contagios.
Además, valoró la asistencia brindada por Cancillería argentina y los consulados durante toda la emergencia. Ahora permanecerá junto a otros pasajeros en un hotel de Países Bajos, donde será sometido a controles médicos y análisis durante 15 días.