2026-05-11

Salud y prevención

Neuquén fortalece la vigilancia del hantavirus tras más de 20 años de investigación

El trabajo científico sostenido del CEAN permitió consolidar información clave sobre roedores silvestres y contagio, fortaleciendo las estrategias de prevención y monitoreo en todo el territorio provincial.

La provincia del Neuquén consolidó más de dos décadas de investigación y monitoreo sobre hantavirus, un trabajo científico que hoy permite orientar con mayor precisión las acciones de prevención y vigilancia epidemiológica frente a esta enfermedad de alta letalidad.

A través del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), junto al Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma-Conicet/UNCo) y otros organismos provinciales y nacionales, se desarrollaron estudios que permitieron conocer en profundidad la dinámica del virus y su relación con las poblaciones de roedores silvestres.

El hantavirus es una zoonosis viral transmitida principalmente por el ratón colilargo, principal reservorio en la región andino-patagónica.

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En Neuquén, el promedio histórico es de dos casos confirmados por año, aunque se registraron picos de hasta ocho contagios, como ocurrió en 2001. La letalidad de la enfermedad ronda el 40 por ciento, por lo que la vigilancia sanitaria resulta fundamental.

La variante presente en la región, conocida como Andes Sur, es la única en el mundo donde se documentó transmisión interhumana, situación que obliga a reforzar controles epidemiológicos especialmente en contactos estrechos de personas infectadas.

Los estudios científicos determinaron que no todos los roedores están infectados: apenas alrededor del cinco por ciento porta el virus. También comprobaron que los aumentos poblacionales están directamente vinculados a factores climáticos y a eventos como la floración masiva de la caña colihue, fenómeno conocido como “ratada”, registrado en años como 2001, 2010, 2013 y 2018.

Estos datos permitieron anticipar escenarios de riesgo y fortalecer respuestas preventivas por parte del sistema sanitario y los municipios.

Entre las principales recomendaciones figuran ventilar ambientes cerrados durante al menos 30 minutos antes de ingresar, limpiar con agua y lavandina evitando barrer en seco, sellar posibles ingresos de roedores, mantener limpios los alrededores de viviendas y extremar cuidados al acampar en zonas naturales.

Desde el gobierno provincial remarcaron que, a diferencia de otros virus, el hantavirus no presenta condiciones para convertirse en una pandemia global, ya que depende de reservorios específicos y condiciones ambientales puntuales.

La experiencia acumulada en Neuquén permite hoy abordar esta enfermedad con herramientas científicas concretas, fortaleciendo la prevención y garantizando una respuesta sanitaria eficiente ante un riesgo bajo en cantidad de casos, pero elevado por su gravedad clínica.

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