La Justicia de Salta ordenó pagar cuota alimentaria para una mascota tras la separación de una pareja
La Justicia de Salta volvió a marcar un precedente en materia de derecho animal y vínculos familiares. En una serie de fallos recientes, tribunales provinciales determinaron que las mascotas forman parte del núcleo afectivo familiar y ordenaron el pago de una cuota alimentaria destinada al cuidado de un perro tras la separación de una pareja.
La resolución obliga a una de las partes a realizar aportes económicos mensuales para afrontar gastos vinculados con la alimentación, medicamentos, controles veterinarios y vacunas del animal. Además, los jueces dispusieron un régimen de comunicación y cuidado compartido para garantizar el bienestar de la mascota.
La Justicia reconoció a las mascotas como integrantes de la familia
El caso comenzó luego de que una mujer quedara a cargo del perro tras la ruptura y acudiera a la Justicia para reclamar colaboración económica por los gastos de manutención y atención veterinaria.
En la sentencia, el juzgado sostuvo que los animales no pueden ser considerados simples objetos o bienes patrimoniales. Por el contrario, remarcó que son “seres sintientes” que integran el entorno emocional y afectivo de las familias.
Bajo esa interpretación, el magistrado entendió que las responsabilidades sobre el cuidado del animal corresponden a ambas personas, independientemente de con quién viva la mascota de manera permanente.
Cuota alimentaria y régimen de visitas para mascotas
Además del aporte económico, los fallos implementaron esquemas de visitas regulares y períodos de convivencia alternada para quien ya no reside con el animal.
El objetivo, según explicaron fuentes judiciales, es preservar el bienestar físico y emocional de la mascota, siguiendo criterios similares a los que se aplican en conflictos familiares vinculados al cuidado de hijos menores.
Especialistas en derecho de familia señalaron que este tipo de decisiones reflejan el crecimiento del concepto de “familia multiespecie”, una mirada jurídica que reconoce a los animales domésticos como integrantes activos del hogar y no únicamente como propiedad privada.
Un precedente que podría expandirse en Argentina
Aunque todavía no existe una legislación nacional específica sobre cuotas alimentarias para mascotas, distintos tribunales del país comenzaron a avanzar en acuerdos y resoluciones vinculadas al cuidado compartido de animales tras separaciones.
En Río Negro, por ejemplo, ya se homologaron mediaciones que incluyeron pagos mensuales para cubrir alimentos y veterinaria de perros compartidos por exparejas.
El fallo salteño suma un nuevo antecedente dentro de una tendencia judicial que gana terreno en Argentina y que busca adaptar el derecho de familia a los nuevos vínculos afectivos dentro de los hogares.