Producción regional
El matadero de Andacollo consolidó la certificación de origen del chivito con resultados récord
El Matadero Frigorífico Municipal de Andacollo consolidó durante los primeros meses de 2026 el proceso de certificación de origen del Chivito Criollo del Norte Neuquino, alcanzando cifras que superaron las expectativas y ratifican el crecimiento de este sistema de calidad productiva.
Este miércoles se realizó una reunión de evaluación en el despacho comunal encabezada por el intendente Manuel San Martín, junto a autoridades municipales y representantes del Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO), con el objetivo de analizar los resultados del riguroso esquema de certificación implementado desde enero de este año.
Del encuentro participaron la secretaria de Producción, Brenda Yampa; la secretaria de Capacitación y Empleo, Daniela Bossio; el director del matadero, Erasmo Jofré; y el médico veterinario a cargo del control de calidad de la DO, Ariel Orellana. También asistieron autoridades del Consejo Regulador, encabezadas por su presidente Miguel López.
Durante la reunión se destacó que cerca de 800 animales lograron obtener el sello de Denominación de Origen en las instalaciones locales, un resultado considerado altamente positivo para la actividad.
La certificación garantiza la trazabilidad del producto y permite a los productores acceder al Incentivo Ganadero a la Calidad, lo que representa un beneficio económico directo para las familias crianceras del norte neuquino.
Además, el sello avala los métodos tradicionales de crianza vinculados a la trashumancia y certifica una carne reconocida por su pureza, sanidad y calidad nutricional.
El Chivito Criollo del Norte Neuquino ostenta una distinción única: es la única especie cárnica de la Argentina que cuenta con Denominación de Origen, un reconocimiento que pone en valor la identidad cultural y productiva de la región.
Desde el municipio destacaron el trabajo del personal técnico del matadero, el acompañamiento del Consejo Regulador y, especialmente, el esfuerzo de crianceros y crianceras que sostienen una tradición productiva fundamental para el desarrollo del Alto Neuquén.