El gremio llevó tranquilidad a los afiliados
El Sindicato de la Fruta aseguró que su obra social no está en crisis y avanza hacia su normalización
Cipolletti.- El secretario general del Sindicato de la Fruta, Máximo Santibáñez, salió a llevar tranquilidad a los afiliados y aseguró que la obra social del sector “no está en crisis económica”, sino atravesando un proceso de regularización administrativa y burocrática ante la Superintendencia de Servicios de Salud.
El dirigente explicó que la institución arrastra una situación de convocatoria desde 2005, aunque destacó que durante los últimos años se avanzó en la normalización de balances y documentación, con el objetivo de salir definitivamente de ese proceso entre este año y el próximo.
“Venimos trabajando para poner todo al día. Cuando asumió la conducción anterior en 2018 se comenzó a ordenar la documentación, y nosotros continuamos en ese camino”, señaló Santibáñez.
Según detalló, durante el año pasado la Superintendencia notificó a la obra social sobre 19 observaciones administrativas que debían corregirse. La mayoría ya fueron subsanadas y actualmente restan solo tres puntos pendientes, vinculados principalmente a cuestiones formales relacionadas con convenios prestacionales.
Uno de los principales inconvenientes, explicó, radica en la necesidad de que clínicas, sanatorios y prestadores presenten determinada documentación ante la Superintendencia para completar la validación de convenios.
“Nosotros hacemos los requerimientos y pedimos toda la documentación, pero hay cuestiones que dependen directamente de los prestadores y escapan a nuestra responsabilidad operativa”, sostuvo.
Santibáñez remarcó que no existen deudas con clínicas ni prestadores médicos, y destacó que la obra social incluso continúa ampliando su red de cobertura.
Como ejemplo, informó que recientemente se firmó un nuevo convenio con un centro de diagnóstico por imágenes en General Roca, destinado a mejorar las prestaciones para los trabajadores afiliados.
Respecto a la situación financiera, fue enfático: “Económicamente venimos bien. Somos una obra social provincial chica, pero estamos al día con los prestadores y seguimos funcionando normalmente”.
Finalmente, el dirigente reconoció que el contexto general del sistema de obras sociales es complejo y que varias entidades atraviesan dificultades o intervenciones, aunque aclaró que la situación de la obra social frutícola “no está en ese escenario” y confió en que la regularización total llegará una vez completados los requisitos administrativos pendientes.
Cadena Uno