Reabrió La Suipachense tras nueve meses de conflicto y vuelve a producir lácteos
Después de nueve meses de incertidumbre, la histórica fábrica láctea La Suipachense volvió a operar y comenzó una nueva etapa productiva tras superar un complejo proceso de crisis financiera y quiebra.
La reapertura fue posible gracias a una resolución del Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, que autorizó el alquiler de las instalaciones, las maquinarias y las marcas de la empresa. La gestión quedó a cargo de la Compañía Láctea Suipacha, encabezada por el empresario Pablo Asci, exejecutivo de la industria láctea con amplia trayectoria en el sector.
El regreso de la actividad representa una noticia alentadora para la economía regional y para las decenas de familias que dependían de la planta. Durante los meses de paralización, los trabajadores mantuvieron una presencia permanente en el establecimiento para evitar su vaciamiento y preservar las fuentes laborales.
Al momento del cierre, la empresa empleaba a 130 trabajadores. En esta primera etapa de reactivación, unos 30 operarios ya retomaron sus tareas, mientras que se prevé incorporar más personal a medida que aumente la producción y se consolide la recuperación económica de la firma.
El acto de reapertura estuvo encabezado por el intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, quien destacó el esfuerzo realizado por los trabajadores y sus familias para sostener la lucha durante los meses más difíciles.
“En la historia de nuestro pueblo se escribe un nuevo capítulo y tiene a los trabajadores como protagonistas”, expresó el jefe comunal durante la ceremonia.
La nueva administración proyecta procesar inicialmente unos 50.000 litros diarios de leche. La producción estará enfocada en leche fluida, leche larga vida, yogures y leche en polvo.
Por el momento, la elaboración de quesos, uno de los productos más emblemáticos de La Suipachense, quedará para una etapa posterior, cuando la empresa logre estabilizar su situación financiera y ampliar su capacidad productiva.
La vuelta a la actividad de la tradicional planta genera expectativas positivas entre trabajadores, productores tamberos y comerciantes de la región, que ven en la reapertura una oportunidad para recuperar empleo, fortalecer la producción local y reactivar parte de la economía de Suipacha.