2026-06-06

Historias que conmueven

Albita, la pequeña neuquina de dos años que ya vive por y para el rescate animal

Con apenas dos años y siete meses, Alba Pollio acompaña rescates, se preocupa por los animales abandonados y celebra cada adopción responsable. Criada en una familia comprometida con la protección animal, muchos ya la consideran la proteccionista más joven de la Argentina.

A los dos años y siete meses, la mayoría de los niños recién comienza a descubrir el mundo que los rodea. Alba Pollio, o simplemente "Albita", ya encontró una de sus grandes pasiones: cuidar y proteger a los animales.

Hija de Camila Pollio y nieta de Ivana Malastina, integrante de la organización Neuquén Adopciones junto a Cristina Canio, la pequeña creció rodeada de rescates, veterinarias, hogares de tránsito y familias que abren sus puertas para dar una segunda oportunidad a perros y gatos abandonados.

Su rutina combina las actividades propias de su edad con una participación activa en el trabajo de protección animal. Asiste al jardín y, durante las tardes, acompaña a su familia en muchas de las tareas vinculadas al rescate y cuidado de los animales.

Pero quienes la conocen aseguran que Albita no es una simple espectadora. Pregunta por cada animal que llega, se preocupa cuando alguno está enfermo y celebra con entusiasmo cada adopción.

Hace pocos días, mientras su familia iba a buscar a un gatito que ya tenía hogar, la pequeña no dejaba de preguntar si el animal estaba lastimado y si necesitaba atención veterinaria. Al saber que estaba sano y que solo lo llevarían con su nueva familia, respiró tranquila y expresó su alegría.

Los animales forman parte de su vida cotidiana. Conoce muchas de sus historias y suele pedir ver fotografías de aquellos que fueron adoptados. Frente a una imagen feliz, tiene una frase que ya se volvió característica en su familia: "Abu, con esta foto te morís de amor".

Existe además un vínculo especial entre Albita y los animales rescatados. Muchos de ellos encuentran en la pequeña una compañera de juegos, abrazos y hasta de descanso.

Uno de esos casos fue Lucas, un galgo que permaneció en tránsito en su hogar hasta conseguir una familia definitiva. Durante ese tiempo compartió sus días y noches con Albita, quien festejó su adopción entendiendo que el verdadero amor también implica dejar partir.

Algo similar ocurrió con Ema, una perrita rescatada en la meseta. Cuando le explicaron que le estaban tomando fotografías para encontrarle una familia, la respuesta de la niña fue inmediata:

"Yo la rescaté. Es mía. Yo soy su familia, abuelita".

Finalmente, Ema se quedó con ellos.

Entre sus grandes compañeros también se encuentran Burlete y Chicho, dos perros a los que sigue con admiración y cariño. Este sábado incluso compartió un momento especial junto a ellos durante el programa Animalia, emitido por Cadena Uno.

Detrás de la historia de Albita hay una familia profundamente comprometida con la protección animal, dedicada a rescatar, alimentar, curar y encontrar hogares responsables para quienes más lo necesitan.

Sin embargo, quienes la rodean destacan que en la pequeña existe una sensibilidad propia, una capacidad natural para entender que los animales sienten y necesitan cuidado.

Para ella no son estadísticas, publicaciones en redes sociales o simples casos de rescate. Son amigos, compañeros y parte de la familia.

Mientras muchos adultos aún debaten sobre la importancia del respeto hacia los animales, Albita ya lo practica todos los días con gestos simples y espontáneos.

Por eso, cuando quienes la conocen la llaman "la proteccionista más joven de la Argentina", sienten que el título no es una exageración, sino el reflejo de una niña que, a su corta edad, ya comprendió el valor de la empatía y la compasión hacia todos los seres vivos.

 

Animalia - Cadena Uno

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