Trump advirtió que Estados Unidos responderá tras el derribo de un helicóptero en Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes que su país responderá al derribo de un helicóptero militar Apache ocurrido en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, un corredor estratégico para el comercio internacional de petróleo y gas.
A través de una publicación en su red social Truth Social, el mandatario confirmó que los dos pilotos de la aeronave fueron rescatados y se encuentran fuera de peligro. Sin embargo, remarcó que Washington no dejará el hecho sin consecuencias.
“Los pilotos están sanos y salvos. No obstante, Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque”, expresó Trump.
El incidente ocurrió durante la madrugada mientras el helicóptero realizaba tareas de vigilancia en la zona del estrecho de Ormuz, frente a las costas de Omán. Según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la operación de rescate se completó en pocas horas y ambos tripulantes fueron puestos a salvo.
La aeronave siniestrada formaba parte del despliegue militar estadounidense destinado a monitorear el tránsito marítimo en una de las rutas comerciales más importantes del planeta. Los helicópteros Apache son utilizados habitualmente en tareas de patrullaje, vigilancia y respuesta rápida ante amenazas en la región.
El episodio se produce en un contexto de máxima tensión en Medio Oriente. En los últimos días, Trump había señalado que existían avances en las negociaciones para alcanzar un alto el fuego entre Israel e Irán, aunque advirtió que las conversaciones atravesaban un momento delicado.
La posibilidad de una respuesta militar estadounidense genera preocupación internacional debido al riesgo de una nueva escalada en la región. Por el momento, la Casa Blanca no brindó detalles sobre el alcance de las eventuales represalias ni sobre las medidas que podrían adoptarse en las próximas horas.
Mientras tanto, el estrecho de Ormuz vuelve a ubicarse en el centro de la escena mundial, en una zona donde cualquier incidente militar puede tener repercusiones globales sobre la seguridad y los mercados energéticos.