Violencia doméstica: Un fallo inédito obliga a un padre y a su abogado a capacitarse en masculinidades
Una jueza de Cipolletti resolvió un caso de incumplimiento de cuota alimentaria con una medida poco habitual: ordenó que el progenitor y su abogado realicen un programa de capacitación en masculinidades y violencia, en el marco de una causa por reiterados incumplimientos en el pago de alimentos a favor de un niño.
El conflicto se originó en 2023, cuando las partes acordaron una cuota equivalente al 30% del Salario Mínimo, Vital y Móvil dentro de un proceso de Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos. Sin embargo, el cumplimiento fue irregular desde el inicio y derivó en múltiples reclamos judiciales por parte de la madre.
Con el paso del tiempo, la situación se repitió: intimaciones, promesas de pago y nuevos incumplimientos. La mujer debió avanzar con la ejecución del acuerdo original, en un contexto que la resolución describió como una carga constante tanto económica como administrativa.
Qué pasó en el caso
Durante el proceso, el progenitor argumentó dificultades laborales y económicas. Sin embargo, la jueza señaló que la cuota estaba fijada como un porcentaje del salario mínimo, un dato público y fácilmente verificable.
La mujer realizó la liquidación de la deuda acumulada entre 2023 y 2025, lo que derivó en un nuevo acuerdo de pago en cuotas. Aun así, el incumplimiento se repitió: solo se abonó una de las cuotas pactadas.
Incumplimientos reiterados y nueva deuda alimentaria
Ante esta situación, la madre solicitó medidas más estrictas, como la inscripción en el Registro de Deudores Alimentarios y la suspensión de la licencia de conducir del progenitor.
El hombre se opuso, alegando que necesitaba el carnet para una oferta laboral. Sin embargo, en el expediente se constató que ya mantenía una relación de dependencia laboral que no había sido informada.
La resolución judicial y la violencia económica
El fallo de la Unidad Procesal N.º 11 de Cipolletti analizó el caso con perspectiva de género y consideró que el incumplimiento reiterado de la cuota alimentaria constituye una forma de violencia económica.
La jueza citó normativa internacional y el Código Civil y Comercial, que habilita medidas para asegurar el cumplimiento efectivo de las obligaciones alimentarias.
En ese marco, dispuso la retención directa de la cuota por parte del empleador del progenitor y ordenó una medida poco frecuente: la capacitación obligatoria en el Programa de Masculinidad y Violencia del Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro.
Por qué también alcanza al abogado
Uno de los puntos más llamativos de la resolución es que la capacitación también incluye al abogado del progenitor.
La jueza sostuvo que ciertos planteos procesales pueden terminar obstaculizando el cumplimiento efectivo de los alimentos y generar cargas adicionales para la parte reclamante.
También citó doctrina especializada sobre la naturalización de la violencia económica dentro del sistema judicial y extendió la medida formativa al letrado en ese marco.
Medidas y posibles sanciones
El fallo estableció un plazo de 30 días para acreditar el inicio del programa.
En caso de incumplimiento del progenitor, se prevén multas, intervención del Ministerio Público Fiscal por desobediencia judicial o la suspensión de la licencia de conducir.
Respecto del abogado, la falta de cumplimiento será comunicada al Colegio de Abogados. Además, se advirtió que nuevos incumplimientos podrían derivar en sanciones más severas.