Vialidad Provincial
Trabajadores del Distrito 1 levantaron la medida de fuerza tras firmar un acuerdo por equipamiento vial
Tras una larga y compleja jornada de negociaciones, los trabajadores viales del Distrito 1 lograron destrabar el conflicto que mantenían vigente, luego de sellar un acuerdo definitivo tanto con el Ejecutivo de la Provincia como con la dirección de la empresa. El acta firmada da respuesta a la totalidad de las problemáticas operativas y de infraestructura que los operarios venían reclamando.
El punto central del acuerdo establece que el Ejecutivo se compromete de manera inmediata a llamar a una licitación pública para la adquisición de un camión volcador pesado (tipo "Tatú"), provisto con una caja de carga no menor a los 18 metros cúbicos.
Respuestas a la crisis del agua en Vaca Muerta
Frente a las complejidades climáticas y operativas de la región, los representantes gremiales destacaron los avances en materia de riego: "Todos sabemos que acá tenemos un problema serio con el tema del agua en todo lo que es la Zona Vaca Muerta. En el verano, con el tema de la sequía, necesitás dar soluciones rápidas", explicaron.
Para mitigar esta situación de forma urgente, se pautó el envío de una cisterna de 25.000 litros que será acoplada al carretón disponible en la base. De forma complementaria, el Ejecutivo gestionará un tanque de agua plástico equipado con un sistema "fusible", diseñado para montarse y desmontarse rápidamente ante contingencias climáticas o viales.
Plan de enripiado y presupuesto para el próximo año
Pensando en el mediano plazo, las autoridades asumieron el compromiso de evaluar, dentro del Presupuesto Oficial 2027, la compra de una segunda unidad pesada. El objetivo de la organización es conformar una cuadrilla eficiente de enripiado, sumando estos equipos de gran porte a los dos camiones chicos de 6 metros cúbicos con los que cuenta actualmente el distrito, evitando así el desgaste prematuro de la maquinaria nueva.
Cláusula de paz social y estabilidad laboral
Finalmente, el primer punto exigido por la representación de los trabajadores quedó debidamente garantizado en el papel: el Ejecutivo se comprometió formalmente a no tomar ningún tipo de represalia ni medidas sancionatorias contra los operarios que sostuvieron el reclamo. La mayor preocupación del sector radicaba en posibles bajas hacia los trabajadores eventuales o bajo la modalidad de contrato, situación que quedó completamente descartada tras la firma del documento.