Opinión
Los que entendieron la historia y los que eligieron quedarse atrás
La aprobación del convenio entre la Provincia e YPF marcó un antes y un después para Neuquén. Con la puerta abierta a la exportación de gas natural licuado (GNL) a gran escala y la posibilidad de competir en los mercados internacionales, el gobernador Rolando Figueroa no perdió tiempo: aceleró el paso y ratificó que la construcción de una provincia moderna ya está en marcha.
Desde Chos Malal presentó un nuevo paquete de inversiones en rutas, educación, salud, viviendas, agua y conectividad, reafirmando un plan que apunta a ejecutar mil obras y mil kilómetros de rutas. No se trata únicamente de infraestructura. Es la decisión política de preparar a Neuquén para el enorme crecimiento económico que traerá la nueva etapa energética.
La frase elegida por el gobernador resumió el momento que vive la provincia: “El que no se sube al tren del progreso va a terminar quedando afuera”. Más que una expresión de deseo, fue un mensaje dirigido a todos aquellos que comprendieron la magnitud del desafío histórico y decidieron acompañar una transformación que trasciende gobiernos y generaciones.
También puede leerse como una dedicatoria para los ocho diputados que, atrapados por mezquindades políticas y anclados en discusiones del pasado, votaron en contra del convenio entre la Provincia e YPF.
Mientras la mayoría eligió abrirle a Neuquén las puertas de los mercados internacionales con condiciones competitivas, unos poco optaron por darle la espalda a una oportunidad que difícilmente vuelva a repetirse.
Los datos de gestión acompañan el discurso.
Con equilibrio fiscal, autonomía financiera y recursos volcados a obras estratégicas, la provincia avanza en la pavimentación de cientos de kilómetros de rutas, fortalece el sistema educativo y sanitario y proyecta corredores productivos y turísticos integrados con Chile. La riqueza de Vaca Muerta se transforma en infraestructura para toda la provincia.
Neuquén dejó atrás el tiempo de discutir si podía producir más energía. Ahora optó por aprovechar una oportunidad única para convertirse en un actor global del mercado del GNL.
En ese escenario, la historia distingue entre quienes entendieron el momento y ayudaron a construir el futuro, y quienes prefirieron quedarse mirando cómo el tren del progreso seguía viaje sin ellos.