Un muerto y seis emergencias cardíacas durante Argentina-Suiza en Buenos Aires
La clasificación de la Selección Argentina a las semifinales del Mundial terminó con una celebración multitudinaria, pero también con un saldo trágico en la Ciudad de Buenos Aires. El SAME informó que un hombre de 51 años murió tras sufrir un paro cardíaco mientras se disputaba el partido ante Suiza y que otras seis personas fueron asistidas por cuadros relacionados con problemas cardíacos durante la noche y la madrugada.
Las intervenciones médicas se realizaron entre las 22:41 y la 1:27, en pleno desarrollo del encuentro y durante las horas posteriores al triunfo argentino, cuando miles de hinchas salieron a las calles para festejar la clasificación.
La emergencia más grave ocurrió durante el partido
El episodio fatal se registró cerca de las 23:44 en la zona de Paysandú y avenida Gaona. Según el parte del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), un hombre de 51 años sufrió un paro cardíaco y, pese al trabajo de los profesionales que intentaron reanimarlo, murió en el lugar.
Antes de ese episodio, otro hombre de 45 años había requerido asistencia médica luego de presentar dolor en el pecho, dificultades para hablar y adormecimiento en uno de sus brazos, síntomas que podían estar asociados a un cuadro coronario. Fue trasladado al Hospital Piñero para continuar con la atención.
Durante la misma noche, un hombre de 41 años sufrió una lipotimia en Palermo y fue atendido por personal del SAME. Tras recuperarse, no fue necesario su traslado a un centro de salud.
También recibió asistencia una mujer de 86 años con antecedentes cardíacos, quien fue encontrada inconsciente pero con signos vitales en la zona de Jorge Newbery y Ciudad de la Paz. Luego de ser estabilizada, pudo continuar la recuperación en su domicilio.
Ya entrada la madrugada, una mujer de 74 años fue derivada al Hospital Cecilia Grierson luego de manifestar dolor intenso en el pecho y dificultad para respirar. Más tarde, un hombre de 48 años fue trasladado al Hospital Rivadavia por un cuadro de dolor precordial, mientras que una mujer de 38 años con problemas respiratorios también fue derivada al mismo centro asistencial.
De acuerdo con el informe oficial, las siete asistencias cardíacas involucraron a cuatro hombres y tres mujeres, todos mayores de edad.
Los festejos también dejaron heridos e incidentes
Además de las emergencias cardiovasculares, el SAME desplegó asistencia durante distintos episodios registrados en los festejos por la victoria argentina.
Uno de los casos ocurrió en Plaza Seeber, donde un hombre de 26 años fue trasladado al Hospital Rivadavia por una intoxicación vinculada al consumo de sustancias.
En otro hecho ocurrido durante la madrugada, un hombre resultó gravemente herido en la intersección de avenida 9 de Julio y avenida Belgrano luego de recibir un golpe con un martillo. El impacto le provocó un traumatismo de cráneo con una herida cortante y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Argerich.
Minutos después, otro hombre ingresó al mismo hospital con lesiones similares en la cabeza.
El operativo sanitario también incluyó personas con traumatismos y heridas de distinta consideración. Un adolescente de 17 años sufrió una lesión ocular provocada por un perdigón y, luego de recibir atención inicial, decidió retirarse por sus propios medios.
Además, un hombre de 26 años fue derivado al Hospital Argerich por un traumatismo de tórax, mientras que otro de 42 años sufrió una profunda herida en un ojo causada por un vidrio, con abundante sangrado.
Otro joven de 21 años resultó lesionado en la zona de avenida Belgrano y 9 de Julio, donde se concentraron numerosos hinchas durante los festejos.
Tres efectivos de la Policía de la Ciudad también recibieron asistencia por escoriaciones sufridas durante el operativo de seguridad, aunque ninguno necesitó ser trasladado a un hospital.
La jornada de celebración por la clasificación argentina volvió a mostrar la magnitud de las concentraciones populares y el desafío que enfrentan los equipos de emergencia ante eventos masivos. Mientras miles de personas festejaron el triunfo, los servicios médicos debieron responder a una serie de situaciones de distinta gravedad en varios puntos de la Ciudad de Buenos Aires.