La Justicia condenó al Movistar Arena y a una productora por el robo de un celular en un recital de Ciro
La Justicia de la Ciudad de Buenos Aires confirmó la condena contra el Movistar Arena y la productora encargada de un recital de Ciro y Los Persas por el robo de un teléfono celular sufrido por un espectador durante el espectáculo. El fallo determinó que las empresas incumplieron su deber de garantizar la seguridad de quienes asisten a eventos masivos.
La decisión fue adoptada por la Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo porteña, que ratificó la responsabilidad de Buenos Aires Arena S.A. y Trescientos Productora S.A. por el hecho ocurrido durante el show.
El tribunal consideró que el robo era un riesgo previsible
Los jueces concluyeron que los hurtos de teléfonos celulares en recitales y espectáculos de gran convocatoria no constituyen un hecho excepcional o imprevisible, sino un riesgo inherente a este tipo de eventos. En ese sentido, remarcaron que los organizadores tienen la obligación de implementar medidas de prevención eficaces para proteger a los asistentes.
Como consecuencia del fallo, ambas empresas deberán indemnizar al espectador con el valor de reposición del teléfono sustraído, reintegrarle el costo de las entradas y pagar una suma adicional en concepto de daño punitivo.
Durante el proceso judicial, el demandante acreditó que ingresó al estadio con el dispositivo y también quedó incorporada una causa penal paralela en la que figura un imputado por el robo del celular.
Los argumentos de las empresas fueron rechazados
Las compañías demandadas intentaron eximirse de responsabilidad al sostener que el espectador participaba del tradicional "pogo" frente al escenario y que el teléfono podría haberse caído durante el recital. También argumentaron que el operativo de seguridad contaba con personal privado y efectivos policiales.
Sin embargo, la Cámara rechazó esos planteos al considerar que la sola presencia de agentes de seguridad no resulta suficiente si no se demuestra que existieron medidas concretas y eficaces para prevenir este tipo de delitos.
El tribunal entendió que la obligación de seguridad forma parte de la relación de consumo entre los organizadores y el público, por lo que deben responder cuando no logran evitar riesgos previsibles dentro del evento.
Un antecedente para los espectáculos masivos
La resolución judicial marca un precedente relevante para la organización de recitales y eventos de gran convocatoria en Argentina. El fallo reafirma que quienes administran estadios y producen espectáculos tienen el deber de adoptar acciones preventivas para minimizar los riesgos que enfrentan los asistentes.
De esta manera, la Cámara dejó en claro que los robos de celulares durante recitales no pueden ser considerados hechos aislados o inevitables, sino situaciones que deben contemplarse dentro de los protocolos de seguridad exigidos a los organizadores.