2026-07-30

Prevención vial

En junio, geólogos realizaron estudios sobre la Ruta de los Siete Lagos y San Martín de los Andes para identificar zonas de riesgo

Los trabajos se desarrollaron en el área de San Martín de los Andes y tuvieron como objetivo actualizar la información sobre posibles desprendimientos de rocas, caídas de árboles, deslizamientos de barro y otros fenómenos naturales que pudieran afectar la seguridad vial.

Un equipo de geólogos llevó adelante durante junio tareas de relevamiento y actualización de estudios sobre la traza de la Ruta de los Siete Lagos y sectores aledaños a San Martín de los Andes, con el objetivo de identificar y prevenir riesgos geológicos que pudieran afectar la circulación y la seguridad de residentes y turistas.

Los trabajos se concentraron en distintos puntos del corredor turístico, donde los especialistas analizaron las características del terreno y evaluaron la estabilidad de laderas y taludes, además de otros factores naturales capaces de generar inconvenientes en la red vial.

Entre los principales riesgos estudiados se encontraron los desprendimientos de rocas, la caída de árboles sobre la calzada, los deslizamientos de barro y tierra, así como otros procesos de remoción en masa que suelen intensificarse durante la temporada invernal o después de períodos de intensas precipitaciones.

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El relevamiento permitió actualizar los mapas de riesgo geológico y aportar información técnica para la planificación de futuras obras de mitigación y mantenimiento, además de fortalecer las estrategias de prevención y respuesta ante eventuales emergencias.

La Ruta de los Siete Lagos, uno de los principales corredores turísticos de la Patagonia, registró un importante flujo vehicular durante todo el año, especialmente durante las temporadas de invierno y verano, por lo que el monitoreo permanente de las condiciones del terreno resultó fundamental para contribuir a una circulación más segura.

Los estudios también abarcaron áreas cercanas a la traza vial, donde se analizaron las condiciones naturales que podrían representar algún tipo de amenaza para la infraestructura o las comunidades locales.

Desde los equipos técnicos destacaron que este tipo de evaluaciones permitió anticipar escenarios de riesgo y adoptar medidas preventivas para reducir el impacto de fenómenos naturales sobre las rutas y sus usuarios.

La actualización de estos estudios formó parte de las acciones de monitoreo y gestión del riesgo desarrolladas en la región cordillerana, una zona caracterizada por su compleja geografía y por la influencia de factores climáticos que modifican las condiciones del terreno a lo largo del año.

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