El Niño: recomiendan anticipar medidas para proteger los sistemas ganaderos
El fortalecimiento del fenómeno El Niño mantiene en alerta a los sistemas productivos del Nordeste Argentino. De acuerdo con las proyecciones climáticas, durante la primavera y el verano aumentará la probabilidad de lluvias por encima de lo normal, con posibles excesos hídricos y anegamientos que podrían afectar la actividad ganadera.
Frente a este escenario, especialistas del INTA El Colorado recomendaron comenzar a implementar medidas preventivas para minimizar el impacto sobre la producción, la infraestructura y la salud del rodeo.
Entre las principales acciones sugeridas se encuentra la identificación de los sectores altos de los establecimientos para resguardar la hacienda en caso de inundaciones, además de revisar el estado de caminos internos, alcantarillas, alambrados, corrales y sistemas de drenaje. También aconsejan elaborar un plan de contingencia que contemple rutas alternativas para el traslado de animales y maquinaria.
Los técnicos advirtieron que las lluvias intensas pueden reducir la disponibilidad y la calidad del forraje, además de favorecer la aparición de hongos y micotoxinas en rollos y silajes almacenados en condiciones inadecuadas. Por ello, recomiendan disponer de reservas de heno de buena calidad, almacenarlas en sectores elevados y evitar utilizar granos como única fuente de alimentación para prevenir trastornos digestivos.
En materia sanitaria, señalaron que la elevada humedad favorece la proliferación de insectos vectores y aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias, digestivas y podales. Por ese motivo, aconsejan mantener actualizado el calendario sanitario, reforzar los controles y garantizar el acceso permanente a agua limpia y espacios adecuados para reducir el estrés del rodeo.
El INTA también recomendó evaluar el estado de las pasturas una vez que retrocedan las aguas. Si se detectan pérdidas importantes de cobertura vegetal, será necesario implementar prácticas de recuperación como fertilización o resiembra para restablecer la productividad y evitar procesos de erosión.
Finalmente, los especialistas indicaron que, tras una inundación, es fundamental retirar residuos, verificar el estado de la infraestructura rural y disponer correctamente de los animales muertos, con el objetivo de reducir riesgos sanitarios y acelerar la recuperación de los establecimientos ganaderos.