Cristo Redentor lleva 24 días cerrado: Chile ofreció máquinas para despejar el lado argentino
La Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) viene reclamando respuestas a las autoridades responsables de la conservación del corredor y pidió que se avance con el despeje para permitir la reapertura del túnel.
El reclamo adquiere mayor dimensión por la cantidad de vehículos que podrían concentrarse una vez habilitado el paso. Según las estimaciones del sector, alrededor de 4.000 camiones podrían dirigirse hacia Cristo Redentor el mismo día en que se anuncie la apertura, debido a la acumulación de unidades que esperan atravesar la cordillera.
Desde APROCAM también cuestionaron el estado de los recursos disponibles para atender este tipo de emergencias en alta montaña y reclamaron explicaciones sobre el equipamiento que históricamente fue destinado al mantenimiento de la Ruta 7.
“Nos preguntamos dónde quedó toda la inversión que se hizo años atrás”, plantearon desde la asociación, que mencionó la falta de mantenimiento de los campamentos de Vialidad y cuestionó la disponibilidad de máquinas y equipos destinados al despeje de nieve y hielo.
Entre el equipamiento mencionado por los transportistas se encuentran máquinas barre nieve, motoniveladoras, camiones, topadoras, palas cargadoras y equipos de riego salino.
El cierre también tiene un impacto económico directo para las empresas de transporte. Según APROCAM, cada jornada en la que una unidad permanece fuera de circulación representa una pérdida estimada de 450 dólares, mientras que el costo puede ascender a unos 600 dólares diarios en los camiones que transportan cargas refrigeradas.
Con 24 días de cierre, el conflicto dejó de ser solamente un problema de transitabilidad cordillerana y se transformó en un fuerte golpe para el transporte internacional de cargas, con empresas que deben afrontar los costos de unidades detenidas y sostener, al mismo tiempo, los salarios de sus trabajadores.
La atención ahora está puesta en los trabajos del lado argentino y en la posibilidad de que la cooperación ofrecida por Chile permita acelerar el despeje de la Ruta 7. La reapertura del Cristo Redentor dependerá de que las condiciones de seguridad permitan nuevamente el tránsito internacional por uno de los principales corredores comerciales entre Argentina y Chile.