El Bosque Petrificado de El Sauce guarda las huellas de un Neuquén de hace más de 100 millones de años
Entre las bardas y los afloramientos de la Región Limay, donde hoy predomina la aridez de la estepa neuquina, se conserva la evidencia de un paisaje completamente diferente. Son enormes troncos petrificados que permanecieron preservados durante más de 100 millones de años y que ahora permiten reconstruir cómo era este territorio durante la era de los dinosaurios.
Un equipo multidisciplinario integrado por investigadores del CONICET y de las universidades nacionales del Comahue, Río Negro y La Plata avanza en el estudio de los leños fósiles encontrados en el Parque Paleontológico Provincial “Bosque Petrificado de El Sauce”, ubicado cerca de Picún Leufú.
Los primeros análisis arrojaron un dato clave: los ejemplares corresponden a coníferas de la familia de las araucariáceas, el mismo grupo al que pertenece el actual pehuén neuquino.
El hallazgo permite establecer un vínculo entre los antiguos bosques que cubrían esta región durante el Cretácico y una de las especies que actualmente representa uno de los principales símbolos naturales de Neuquén.
Cómo estudian los troncos petrificados
Para analizar los fósiles, los investigadores utilizan una técnica conocida como “láminas delgadas”. Mediante sierras diamantadas obtienen pequeñas secciones de los troncos que luego son observadas bajo el microscopio.
El procedimiento permite estudiar en detalle la estructura celular de las maderas y aprovechar el excepcional estado de conservación de algunos ejemplares.
Uno de los aspectos de mayor interés científico son los anillos de crecimiento, que funcionan como un registro natural de las condiciones ambientales en las que vivieron los árboles.
Según explicó el Dr. Leandro Martínez, del Museo Histórico Regional de Villa La Angostura, la presencia marcada de estos anillos podría aportar evidencias sobre la existencia de estaciones diferenciadas y un régimen de lluvias abundante durante aquel período.
Un bosque en el territorio de los dinosaurios
Los fósiles también permiten avanzar en la reconstrucción del ecosistema que existió en esta zona de la Patagonia hace más de 100 millones de años.
Conocer qué tipo de vegetación predominaba resulta fundamental para entender el ambiente en el que se desarrollaban los grandes dinosaurios que habitaban la región. Entre ellos se encontraban los saurópodos, cuya alimentación pudo estar relacionada con la vegetación de estos antiguos bosques.
El Dr. Flavio Bellardini señaló que todavía serán necesarios nuevos relevamientos y estudios para profundizar las conclusiones, aunque los primeros resultados ya aportan información sobre la composición de la flora y las condiciones ambientales del Cretácico.
Una investigación que lleva años
En este proceso también tiene un papel destacado el geólogo Alberto Garrido, investigador vinculado a la Universidad Nacional del Comahue, quien desde 2021 realiza tareas de relevamiento geológico, exploración y soporte técnico-científico en el área de Picún Leufú.
El trabajo incluye recorridas por los afloramientos, análisis de los estratos rocosos, mediciones y estudios destinados a reconstruir las condiciones geológicas que permitieron la formación y posterior preservación de los fósiles.
El levantamiento estratigráfico es fundamental para determinar la antigüedad de las rocas que contienen los restos y comprender los cambios paleoambientales que atravesó el territorio durante millones de años.
Ciencia y turismo en El Sauce
La investigación científica se desarrolla en paralelo con un proceso de puesta en valor del Parque Paleontológico Provincial “Bosque Petrificado de El Sauce”.
La Secretaría de Cultura de Neuquén trabaja junto con la Comisión de Fomento de El Sauce para fortalecer la conservación y difusión del área, que cuenta con guardias y guías certificados.
El objetivo es que los nuevos descubrimientos científicos puedan incorporarse a la información que reciben los visitantes tanto en el Museo Municipal “Hermosilla” como durante las visitas guiadas al parque.
El proyecto de puesta en valor comenzó en 2014 y apunta a desarrollar un turismo local, continuo y sustentable en uno de los paisajes paleontológicos más singulares de la Patagonia neuquina.
Un archivo natural del antiguo Neuquén
Los investigadores advierten que el estudio recién comienza y que serán necesarios nuevos trabajos de campo y análisis para conocer con mayor precisión cómo era aquel ambiente.
Pero los primeros resultados ya permiten imaginar un Neuquén muy diferente al actual: bosques de araucarias, mayor humedad, estaciones marcadas y grandes dinosaurios desplazándose entre una vegetación que hoy sólo puede conocerse a través de sus restos fósiles.
Los troncos petrificados de El Sauce son mucho más que árboles convertidos en piedra. Son verdaderos archivos naturales que conservan información sobre el clima, la vegetación y los ecosistemas que existieron en esta región hace más de 100 millones de años.