Limpieza natural
No tires las cáscaras de naranja: seis usos para aprovecharlas en la limpieza del hogar
Las cáscaras de naranja suelen terminar en la basura después de consumir la fruta, pero pueden convertirse en un recurso útil para distintas tareas de limpieza. Gracias a los aceites naturales presentes en su superficie, es posible aprovecharlas para combatir la grasa, reducir malos olores y mantener algunos espacios de la casa más frescos.
Uno de los componentes que explica estos usos es el d-limoneno, una sustancia presente en los aceites esenciales de los cítricos y conocida por su capacidad para ayudar a disolver grasas. Por este motivo, los derivados de la naranja aparecen con frecuencia entre los ingredientes de distintos productos de limpieza.
Una forma sencilla de combatir los malos olores
Uno de los usos más fáciles consiste en colocar algunos trozos de cáscara de naranja dentro de la heladera. Su aroma cítrico puede ayudar a contrarrestar olores fuertes de los alimentos. La recomendación es dejarlos en un pequeño recipiente y reemplazarlos cuando comiencen a secarse.
También pueden aprovecharse en el tacho de basura. En este caso, conviene colocar las cáscaras dentro de la bolsa para que liberen su aroma y ayuden a disminuir los olores que se acumulan con los residuos.
Otro uso está relacionado con los trituradores de desperdicios presentes en algunas cocinas. Las cáscaras pueden contribuir a refrescar el conducto y disminuir los aromas que quedan después de eliminar restos de comida.
El truco con cáscaras de naranja para el microondas
El microondas es uno de los electrodomésticos donde la grasa y los restos de comida pueden quedar adheridos con facilidad. Para aflojarlos, se pueden colocar algunas cáscaras de naranja en un recipiente apto para microondas junto con agua y calentarlo durante unos minutos.
El vapor generado ayuda a ablandar la suciedad acumulada en las paredes internas. Después, solo queda esperar a que el recipiente pueda manipularse de forma segura y pasar un paño para retirar los restos.
Las cáscaras también pueden utilizarse para preparar un limpiador casero con vinagre blanco. Para hacerlo, se colocan dentro de un frasco, se cubren con vinagre y se dejan reposar. Luego, el líquido puede emplearse para ayudar a remover grasa y suciedad de algunas superficies lavables.
Antes de utilizar cualquier preparación casera, es recomendable probarla sobre una zona pequeña y evitar aplicarla en materiales sensibles a los ácidos, como determinadas piedras naturales.
También pueden aprovecharse en las plantas
El uso de las cáscaras no termina dentro de la cocina. Sus compuestos aromáticos también pueden formar parte de preparados caseros destinados a mantener determinados insectos alejados de las plantas.
Una alternativa consiste en dejar las cáscaras en agua y preparar una solución para pulverizar. Algunas fórmulas caseras incorporan además ajo y una pequeña cantidad de detergente. En plantas delicadas, conviene probar primero sobre una zona reducida para evitar posibles daños.
Reutilizar las cáscaras de naranja permite así darles una segunda utilidad antes de desecharlas. Con métodos simples y algunos cuidados según la superficie, un residuo habitual de la cocina puede convertirse en un aliado para distintas tareas cotidianas del hogar.