2026-08-15

Alerta por microplásticos en objetos de uso cotidiano

Pocos lo saben: los 3 objetos del hogar que más microplásticos liberan

Algunos objetos de uso cotidiano pueden desprender diminutas partículas de plástico sin que lo notemos. Cuáles son los tres más comunes y qué hábitos ayudan a reducir la exposición en casa.

Los microplásticos están presentes en muchos más lugares de los que imaginamos, incluso dentro de casa. Aunque suelen asociarse con botellas, envases y residuos que contaminan mares y ríos, algunos objetos de uso cotidiano también pueden desprender pequeñas partículas con el paso del tiempo.

Entre los elementos que más llaman la atención aparecen las bolsitas de té, los textiles sintéticos y los vasos de papel. El calor, el lavado, el roce y el desgaste de los materiales pueden favorecer la liberación de estas partículas, que terminan en bebidas, agua o incluso en el polvo de los ambientes.

Las bolsitas de té, bajo la lupa

Preparar una infusión parece una acción completamente inofensiva, pero no todas las bolsitas de té están fabricadas únicamente con papel. Algunos modelos contienen materiales plásticos, como nylon o polipropileno, que permiten mantener su forma y resistencia.

La situación cobra relevancia cuando el saquito entra en contacto con agua a altas temperaturas. Investigaciones analizaron este fenómeno y detectaron la liberación de grandes cantidades de partículas microscópicas provenientes del material.

Una alternativa sencilla es optar por té en hebras y utilizar un infusor de acero inoxidable, especialmente para quienes consumen esta bebida todos los días.

Las fibras que se desprenden de la ropa

Los textiles sintéticos representan otra fuente cotidiana de microplásticos. Prendas, mantas, alfombras, cortinas y tapizados fabricados con materiales como poliéster, acrílico o nylon pueden desprender pequeñas fibras durante su utilización.

El lavado es uno de los momentos en los que este fenómeno puede intensificarse. Las fibras liberadas pueden terminar en el agua, mientras que el desgaste cotidiano también favorece su presencia en el polvo acumulado dentro de los ambientes.

Esto no implica que haya que reemplazar inmediatamente todos los textiles de una vivienda. Sin embargo, cuando llega el momento de comprar nuevas prendas o elementos para el hogar, elegir materiales naturales como algodón, lino o lana puede ayudar a disminuir la cantidad de fibras sintéticas.

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El plástico escondido en los vasos de papel

Los vasos descartables utilizados para café, té y otras bebidas calientes también pueden esconder un material que no se observa a simple vista. Aunque exteriormente parecen estar fabricados exclusivamente con papel, muchos poseen una fina película plástica en su interior.

Este revestimiento cumple una función esencial: evitar que el líquido atraviese el recipiente. Sin embargo, el contacto con altas temperaturas puede favorecer el desprendimiento de pequeñas partículas.

Algo similar puede suceder con determinados envases descartables utilizados para sopas, comidas preparadas o delivery. Por eso, cuando sea posible, una alternativa es utilizar tazas de cerámica y recipientes reutilizables de vidrio o acero inoxidable.

La presencia de microplásticos en el hogar no puede eliminarse por completo, pero algunos cambios cotidianos permiten reducir las posibles fuentes. Ventilar los ambientes, limpiar el polvo con un paño húmedo, disminuir el uso de descartables y evitar calentar alimentos en recipientes plásticos son medidas simples que pueden incorporarse a la rutina.

Más allá de modificar todos los objetos de una casa, la clave está en prestar atención a los materiales que se utilizan diariamente. Pequeñas decisiones, especialmente en productos sometidos al calor o al desgaste frecuente, pueden ayudar a disminuir la presencia de estas partículas en el ambiente doméstico.

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