2026-08-18

El informe de la UCA advierte que 4 de cada 10 chicos tienen problemas para acceder a ropa o calzado

El 37,5% de los niños y adolescentes tuvo dificultades para acceder a prendas y calzado durante el último año. El informe también alertó sobre las consecuencias en el aprendizaje, la socialización y el bienestar emocional.

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA reveló que el 37,5% de los niños y adolescentes tuvo problemas para acceder a ropa o calzado durante el último año.

La situación muestra una fuerte diferencia según el nivel socioeconómico de las familias. Entre los chicos de los hogares con menores ingresos, la dificultad alcanzó al 58,3%, mientras que entre los sectores medios y altos se ubicó en el 17,8%.

El relevamiento advierte que las carencias materiales no se limitan a la falta de determinados bienes, sino que también pueden tener impacto en distintos aspectos de la vida cotidiana de niños y adolescentes.

Lee también: Elevan a juicio la causa por contaminación con residuos petroleros de COMARSA

Dificultades para aprender y relacionarse

Según el informe, el 36,8% de los niños evaluados presentó dificultades vinculadas al aprendizaje.

A esto se suma que el 27,3% manifestó problemas para relacionarse con sus pares o integrarse a grupos, mientras que el 18,1% atravesó situaciones de malestar emocional.

Los datos reflejan cómo las condiciones materiales de los hogares pueden estar relacionadas con otras dimensiones del desarrollo infantil, desde la educación hasta la integración social y el bienestar.

Qué impacto tienen las ayudas sociales

El estudio también analizó el papel de las políticas de transferencia de ingresos destinadas a las familias.

De acuerdo con el ODSA, programas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar explican más del 90% de la reducción de la pobreza infantil y entre el 97% y el 98% de la contención de los casos de indigencia extrema.

En los niños de entre 0 y 3 años, el informe destacó además el aporte de políticas específicas como el Plan 1.000 Días, que contribuyó a que la primera infancia mantuviera los niveles más bajos de pobreza dentro de la serie analizada.

Sin embargo, el informe advierte que estas prestaciones todavía presentan limitaciones para cubrir completamente las necesidades básicas.

Durante 2026, la cobertura de la canasta alimentaria se recuperó y alcanzó entre el 39% y el 62%, por encima de los niveles registrados en 2024, cuando se ubicaba entre el 12% y el 28%.

Lee también: La Feria Provincial reunirá ciencia, tecnología, arte y matemática

Qué pasaría sin las transferencias

El relevamiento también estimó cuál sería el escenario si las familias no recibieran estas ayudas.

Según sus cálculos, la indigencia infantil pasaría del 9,5% al 16,4%, mientras que la pobreza aumentaría del 42,5% al 47,8%.

De esta manera, el informe sostiene que las transferencias sociales tienen un papel importante para contener la pobreza y la indigencia infantil, aunque no logran revertir por completo las privaciones materiales que afectan a una parte importante de los niños y adolescentes.

Temas de esta nota
Te puede interesar