Opinión
Neuquén también rescata a las familias endeudadas
Vaca Muerta no es solamente petróleo, gas, dólares y récords de producción. También es una herramienta concreta para mejorar la vida cotidiana de los neuquinos.
El nuevo programa anunciado por el gobernador Rolando Figueroa apunta justamente a eso: utilizar parte de los recursos que genera el desarrollo hidrocarburífero para darle un salvavidas a familias que quieren pagar sus deudas, pero quedaron atrapadas por intereses que se volvieron impagables.
La decisión tiene una lógica sencilla: si Neuquén logró acelerar el desarrollo de Vaca Muerta, aumentar su producción y generar más recursos, esos beneficios deben invertirse en la sociedad.
Y vuelven en rutas, escuelas, hospitales y viviendas, pero también en medidas de asistencia directa. En este caso, se trata de ayudar a quienes no buscan que les perdonen una deuda, sino una oportunidad razonable para poder cancelarla.
El programa establece condiciones concretas para acceder a la refinanciación y ofrece a bancos, entidades crediticias y billeteras virtuales la posibilidad de adherirse voluntariamente. Las personas deberán tener domicilio real en Neuquén desde hace al menos seis meses y contar, al 30 de junio de 2026, con una determinada calificación crediticia.
Quedan afuera los créditos hipotecarios y prendarios, mientras que las nuevas operaciones tendrán una tasa fija máxima del 35% o una alternativa variable de UVA más 5%.
También se fijó un plazo mínimo de 24 meses y se dejó libertad a cada entidad para establecer montos y plazos de acuerdo con cada situación.
El Banco Provincia del Neuquén (BPN) ya tiene como referencia una línea de hasta 50 millones de pesos y 36 meses. El objetivo es cortar el círculo vicioso de la deuda que crece por los intereses y ofrecer una salida a quienes tienen voluntad de pago.
Vaca Muerta no sólo está financiando el Neuquén que se ve en las rutas, las escuelas y las grandes obras; también financia soluciones directas.
La riqueza extraordinaria que genera la provincia no queda solamente en estadísticas de producción, sino que se traduce en beneficios para las familias neuquinas.