Un joven neuquino fue detenido en Cipolletti cuando intentaba cobrar $4 millones por una camioneta robada
Un joven neuquino fue acusado en Cipolletti de participar en una estafa vinculada con la venta de una camioneta Toyota Hilux que tenía pedido de secuestro por robo. Fue detenido cuando intentaba cobrar $4 millones correspondientes a parte del dinero que las víctimas aún adeudaban por el vehículo.
La investigación comenzó a partir de la compra de la camioneta, acordada a través de redes sociales por un valor de $35 millones. La pareja que concretó la operación ya había entregado $23 millones, entre dinero en efectivo y transferencias, cuando descubrió que algo no estaba bien.
Al presentarse en el Registro Automotor de Allen para realizar los trámites correspondientes, las víctimas detectaron que la documentación del vehículo era falsa. Además, la Policía constató que la camioneta tenía patentes adulteradas y un pedido de secuestro vigente por un robo a mano armada ocurrido en la provincia de Mendoza.
Lo enviaron a cobrar el dinero en Cipolletti
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el vendedor continuó con la maniobra pese a que las víctimas ya habían descubierto el fraude. Les reclamó el pago del saldo pendiente y envió al joven acusado a retirar $4 millones a un comercio ubicado sobre calle Naciones Unidas, en Cipolletti.
Las víctimas dieron aviso a la Comisaría 24ª del barrio Don Bosco, lo que permitió que los efectivos intervinieran antes de que se concretara el cobro.
El joven fue detenido en el lugar y, de acuerdo con la investigación, se identificó inicialmente con un nombre falso. Luego habría manifestado que había sido contratado para retirar el dinero a cambio de $100.000.
La Justicia le formuló cargos
Durante una audiencia realizada en el Foro Penal de Cipolletti, el fiscal Martín Pezzetta imputó al joven como coautor del delito de estafa.
El representante del Ministerio Público Fiscal solicitó que permaneciera detenido mediante una prisión preventiva y argumentó que existía riesgo de entorpecimiento de la investigación, especialmente porque habría otros involucrados en la maniobra y el acusado los conocería.
La defensa particular rechazó la acusación y sostuvo que no estaba acreditada la participación del joven en la estafa. Por ese motivo, solicitó su inmediata libertad.
Finalmente, la jueza de Garantías Amorina Sánchez Merlo tuvo por formulados los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por un plazo de cuatro meses.
Como medidas cautelares, dispuso que el acusado no pueda acercarse a las víctimas a menos de 300 metros, que tenga prohibido mantener cualquier tipo de contacto con ellas y que deba presentarse cada quince días en la sede de la Fiscalía.
Además, se ordenó la utilización de un dispositivo de rastreo satelital mientras avanza la investigación.