Garbarino fue declarada en quiebra y cerró definitivamente sus últimos locales en Argentina
La histórica cadena de electrodomésticos Garbarino fue declarada oficialmente en quiebra por la Justicia comercial y quedó encaminada a su cierre definitivo en todo el país.
La resolución fue dictada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, a cargo del juez Fernando D'Alessandro, después de que la compañía no lograra alcanzar un acuerdo con sus acreedores durante el concurso preventivo y tampoco consiguiera un inversor dispuesto a avanzar con un salvataje financiero.
Con la declaración de quiebra, los activos de la empresa quedan bajo control de la sindicatura judicial y comienza el proceso de liquidación de sus bienes.
De más de 200 sucursales a los últimos locales
Garbarino llegó a convertirse en una de las principales cadenas de venta de electrodomésticos, tecnología y productos para el hogar de la Argentina.
Durante su etapa de mayor expansión llegó a tener más de 200 locales en distintas provincias y una plantilla superior a los 4.500 trabajadores.
Pero la situación financiera de la compañía comenzó a deteriorarse hasta desembocar en el concurso de acreedores iniciado a fines de 2021.
Las posteriores reestructuraciones, entre ellas las realizadas durante la gestión del empresario Carlos Rosales, no lograron revertir la crisis y la presencia de la marca fue reduciéndose progresivamente.
Al momento de la resolución judicial, solo quedaban tres locales funcionando en la Ciudad de Buenos Aires, ubicados en Belgrano, Almagro y el centro porteño. Esos establecimientos también dejaron de operar.
Qué ocurrirá con los bienes de Garbarino
La declaración de quiebra implica que la empresa pierde la administración y disposición de sus activos.
A partir de ahora, la sindicatura judicial tendrá a su cargo el proceso de liquidación, que incluirá el stock y los demás bienes que permanezcan en poder de la compañía.
El objetivo será transformar esos activos en recursos para afrontar, dentro del proceso establecido por la Justicia, las obligaciones pendientes con los acreedores.
La medida también alcanza a otras empresas vinculadas al grupo comercial, entre ellas Compumundo, Tecnosur y Digital Fueguina, según el alcance del proceso judicial.
El final de una marca histórica
El cierre marca el final de una compañía que durante décadas tuvo una fuerte presencia en las principales ciudades del país y fue una de las referencias del mercado argentino de electrodomésticos.
La caída de Garbarino se produjo después de varios años de dificultades financieras, reducción de sucursales, cambios de conducción y distintos intentos de reestructuración.
Ahora, con la quiebra decretada, la Justicia avanza sobre la etapa final: la liquidación de los bienes y el cierre definitivo de una de las marcas comerciales más reconocidas del país.