Protección vegetal
SENASA e INTA capacitaron a personal de control y protección fitosanitaria en Neuquén y Río Negro
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrollaron una serie de capacitaciones destinadas al personal que cumple funciones en puestos de control, fronteras y aeropuertos de Neuquén y Río Negro, además de quienes participan de los programas de exportación de frutas frescas.
La primera actividad estuvo dirigida al personal de Barrera, Fronteras y Aeropuertos del SENASA y estuvo enfocada en la identificación de especies frutales de interés en estado de dormición. La capacitación estuvo a cargo de especialistas del INTA Alto Valle y referentes del organismo sanitario.
En tanto, durante las Jornadas de Actualización Regional en Protección Vegetal, especialistas del INTA brindaron información sobre la carpocapsa (Cydia pomonella) y otras plagas de importancia cuarentenaria que son reguladas por los países de destino de las exportaciones frutícolas.
Entre los contenidos se incluyeron el ciclo de las plagas, curvas de vuelo, la técnica de confusión sexual, el uso de mallas antigranizo y la incorporación de drones para tareas de monitoreo y protección fitosanitaria.
También se abordaron otras plagas reglamentadas, como Pseudococcus viburnii, Grafolita y Monosteira unicostata, en relación con los requisitos de mercados como México y Estados Unidos.
Las jornadas, organizadas por los Centros Regionales Patagonia Norte de SENASA e INTA, incluyeron además un bloque sobre la fiscalización fitosanitaria de la temporada 2025/2026. Allí se analizaron hallazgos de certificación, el sistema de mitigación de riesgos para el envío de frutas frescas a Brasil y el plan de trabajo destinado al mercado estadounidense.
Otro de los ejes estuvo relacionado con la reconversión productiva del Alto Valle, con especial atención a los aspectos fitosanitarios y fenológicos de los cultivos de maíz y alfalfa.
La agenda conjunta continuará con la elaboración de conclusiones, la identificación de nuevas necesidades de capacitación y la definición de líneas de trabajo coordinado entre ambos organismos.