Trump habló con el premier británico tras la tensión por Malvinas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este lunes una conversación telefónica con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, pocos días después de haber abierto la puerta a revisar la posición de Washington sobre la disputa por las Islas Malvinas. Sin embargo, según informó oficialmente Downing Street, el archipiélago no fue mencionado durante la llamada.
El contacto se produjo en medio de una creciente tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido, luego de que Trump planteara públicamente la posibilidad de modificar la histórica postura estadounidense frente a la cuestión de soberanía.
La Casa Rosada interpretó esas declaraciones como una señal favorable a su posición y el gobierno de Javier Milei avanzó posteriormente con sanciones contra empresas vinculadas a proyectos de explotación de hidrocarburos en las islas. El Reino Unido, en tanto, reafirmó su postura sobre el territorio.
Pero la conversación entre Trump y Burnham tuvo otro eje.
Los temas que trataron Trump y Burnham
De acuerdo con el comunicado difundido por la oficina del primer ministro británico, los dos mandatarios hablaron sobre la guerra entre Rusia y Ucrania y coincidieron en la necesidad de seguir trabajando para alcanzar un alto el fuego que permita evitar nuevas pérdidas de vidas.
Burnham también ratificó el respaldo del Reino Unido a Ucrania y a las recientes negociaciones de paz impulsadas con participación estadounidense.
El otro gran tema fue Medio Oriente. El primer ministro británico planteó la necesidad de avanzar hacia la paz y la seguridad en la región y remarcó la importancia de una solución de dos Estados, de la reapertura del estrecho de Ormuz y de impedir que Irán llegue a desarrollar un arma nuclear.
En el plano económico, Burnham felicitó a Trump por los últimos datos de empleo de Estados Unidos y destacó las señales positivas que, según el gobierno británico, comienza a mostrar la economía del Reino Unido.
El comunicado oficial no hizo ninguna referencia a las Islas Malvinas, pese a que la llamada ocurrió pocos días después de que Trump sorprendiera con sus declaraciones sobre el conflicto de soberanía.
La tensión por las Islas Malvinas
El antecedente inmediato de la conversación fue lo ocurrido el 31 de agosto, cuando Trump respondió a una consulta periodística y dejó abierta la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto del archipiélago.
Sus dichos tuvieron repercusión tanto en Buenos Aires como en Londres. Milei aprovechó el giro discursivo del presidente estadounidense para endurecer su postura frente a la explotación de hidrocarburos en las aguas próximas a las islas y anunció nuevas medidas contra compañías vinculadas a esos proyectos.
Desde el Reino Unido, en cambio, el gobierno mantuvo su posición sobre las islas y defendió el principio de autodeterminación de sus habitantes. La disputa volvió así al centro de la agenda internacional, en un contexto atravesado además por los proyectos petroleros en la zona.
La ausencia de una mención a Malvinas en la conversación entre Trump y Burnham no elimina la tensión generada durante los últimos días, pero muestra que el tema no formó parte de la agenda oficial difundida por Downing Street.
Por ahora, la posición de Washington planteada por Trump sigue siendo uno de los principales interrogantes diplomáticos alrededor de la disputa, mientras Argentina y el Reino Unido sostienen posiciones contrapuestas sobre la soberanía del archipiélago.