2026-09-08

El INTA Alto Valle reunió a pymes de servicios de la fruticultura

El INTA Alto Valle reunió a pymes y especialistas para analizar el rol de los servicios y los intangibles en la fruticultura de Neuquén y Río Negro.

El sector de servicios vinculados con la producción frutícola tendrá un nuevo diagnóstico sobre su evolución en la región de Norpatagonia. El 3 de septiembre, la Estación Experimental Agropecuaria INTA Alto Valle realizó un taller híbrido con empresas y especialistas que participaron de la elaboración de un informe sobre el crecimiento y la importancia de estos servicios para la actividad.

El encuentro formó parte del cierre del trabajo “El Sector Servicios en la Fruticultura de Norpatagonia. La evolución de los intangibles”, coordinado por Walter Nievas y Katherina Retamal.

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Para elaborar el informe fueron entrevistadas cerca de 30 empresas durante 2026, y algunas de ellas participaron luego del taller para aportar sus opiniones y experiencias sobre el lugar que ocupan los servicios dentro de la cadena frutícola regional.

La iniciativa busca poner el foco en un aspecto que muchas veces queda detrás de la producción primaria: el conjunto de actividades, conocimientos, tecnologías y servicios especializados que permiten sostener y mejorar el funcionamiento de la fruticultura.

Una mirada desde distintos sectores

El taller reunió a participantes vinculados con diferentes áreas relacionadas con la producción y comercialización de frutas.

De manera remota participaron desde Madrid, el meteorólogo Enzo Campetella; desde Buenos Aires, la especialista en inteligencia de mercado Betina Ernst, de Top Info; Mario Passo, director de la certificadora internacional Ecocert Group; y Federico Lyford Pick, de Capital Humano Agro, especializada en selección de recursos humanos.

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Desde General Roca se sumó además Federico Fornielles, de la consultora Halkis.

La modalidad presencial permitió incorporar también la mirada de empresas y prestadores de servicios de distintas localidades del Alto Valle.

Participaron Claudia Nelli, de la multiplataforma Agrovalle, de Villa Regina; Cecilio Gómez, contratista de mano de obra de Allen; Jorge San Segundo, especializado en servicios informáticos para la trazabilidad de fruta; Phillippe Dye, de Vital Servicios, dedicado a sistemas de fertirriego y control de heladas; y Juan Pedro Pérez y Fabián Reyes, de la empacadora y comercializadora Trébol 44, de General Roca.

Por el INTA Alto Valle también participaron los ingenieros agrónomos Patricia Villarreal, Mario Gallina y Yanina Guzmán.

El valor de los servicios en la cadena frutícola

Uno de los objetivos del trabajo es analizar cómo fue cambiando el papel de los servicios dentro de una actividad que durante décadas estuvo asociada principalmente a la producción, el empaque y la comercialización.

La incorporación de herramientas digitales, sistemas de trazabilidad, monitoreo climático, tecnologías para el riego y control de heladas, certificaciones, inteligencia de mercado y servicios vinculados con los recursos humanos amplió la cantidad de actividades especializadas que intervienen en la cadena.

Ese proceso también generó nuevas empresas y perfiles profesionales alrededor de la fruticultura, con conocimientos que funcionan como activos intangibles y que pueden resultar determinantes para mejorar la eficiencia y la competitividad del sector.

La participación de compañías de distintos rubros durante el taller permitió justamente reunir miradas diversas sobre las necesidades actuales de la producción regional y sobre los cambios que atraviesa la actividad.

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El informe elaborado por el INTA Alto Valle será publicado próximamente y buscará aportar una mirada más amplia sobre la evolución de este entramado empresarial y profesional, que forma parte cada vez más visible de la economía frutícola de Neuquén y Río Negro.

En una región donde la producción de frutas continúa dependiendo de factores climáticos, tecnológicos, laborales y comerciales, el crecimiento de los servicios especializados aparece como un componente cada vez más relevante para sostener la actividad y enfrentar sus nuevos desafíos.

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