El dólar vuelve a subir y las tasas en pesos pierden atractivo: qué mira el mercado
El dólar mayorista volvió a subir este miércoles y alcanzó los $1.560, mientras las tasas de corto plazo continúan bajando y reducen el rendimiento de las inversiones en pesos. En paralelo, los inversores siguen de cerca la curva de tasas y esperan conocer el menú de la primera licitación de septiembre.
La baja de las tasas comienza a sentirse especialmente en los fondos money market y en los saldos remunerados de las billeteras virtuales, que ajustan sus rendimientos en función de las condiciones del mercado de dinero.
El tipo de cambio mayorista se mantiene todavía cerca de un 25% por debajo del techo de la banda cambiaria. En el mercado de futuros, las cotizaciones también muestran avances leves en los distintos plazos.
Las expectativas apuntan a que el dólar mayorista llegue a alrededor de $1.531 a fines de septiembre, mientras que para diciembre el mercado proyecta una cotización cercana a $1.613,50.
Las cotizaciones que siguen de cerca los inversores
En el segmento minorista, el promedio de las entidades bancarias relevado por el Banco Central ubica al dólar en $1.532,56, mientras que en el Banco Nación cotiza a $1.535.
El dólar blue, por su parte, se ubica en $1.540.
Entre los dólares financieros, el MEP avanza hasta los $1.530,27, mientras que el contado con liquidación (CCL) alcanza los $1.591,33.
El movimiento del mercado cambiario se produce al mismo tiempo que las tasas de corto plazo pierden terreno. La caución a un día ronda el 18% anual, un nivel que afecta directamente el rendimiento que pueden obtener los fondos utilizados por las billeteras para remunerar los saldos de sus usuarios.
Qué pasa con las tasas en pesos
La caución es una de las referencias utilizadas por el mercado para medir el costo del dinero a muy corto plazo y también funciona como una herramienta para administrar liquidez.
Cuando sus rendimientos bajan, los fondos money market tienden a acompañar esa dinámica, aunque el impacto final depende de la composición de cada fondo. Para los ahorristas que mantienen pesos líquidos en billeteras virtuales, esto se traduce en un menor rendimiento por el dinero que permanece disponible.
El escenario plantea un cambio en los incentivos para quienes buscan obtener una rentabilidad de corto plazo sin resignar liquidez. Con tasas nominales más bajas y un dólar que vuelve a ganar terreno, los inversores empiezan a prestar mayor atención a las alternativas disponibles en pesos y a la evolución del tipo de cambio.
La próxima referencia será la licitación del Tesoro, que puede aportar nuevas señales sobre el nivel de tasas que el Gobierno está dispuesto a convalidar.
La licitación de septiembre, en el centro de la escena
La atención del mercado estará puesta ahora en el comportamiento de las curvas en pesos, antes de que la Secretaría de Finanzas anuncie el jueves los instrumentos que ofrecerá en la primera licitación de septiembre.
El menú se conocerá apenas un día antes de la publicación del dato de inflación de agosto, por lo que los inversores analizarán especialmente los rendimientos ofrecidos en relación con la evolución esperada de los precios.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó una inflación del 1,7% para agosto y del 1,8% para septiembre.
En este contexto, la combinación de dólar en alza, tasas de corto plazo en descenso y expectativas de inflación será determinante para las decisiones de cartera. La licitación del Tesoro y el dato de inflación pueden aportar nuevas señales sobre hacia dónde se moverán las tasas en pesos durante las próximas semanas.