Ingresaron a una antigua panadería de Misiones y encontraron ataúdes, urnas y un cajón funerario
Un insólito hallazgo ocurrió en un antiguo comercio de Posadas, Misiones, donde durante tareas de limpieza fueron encontradas dos urnas funerarias que contendrían cenizas humanas, además de un cajón de pequeñas dimensiones utilizado para servicios funerarios.
El descubrimiento se produjo pocos días después de que en el mismo inmueble aparecieran alrededor de 30 ataúdes, que estaban almacenados en el lugar donde durante años funcionó una panadería.
El local está ubicado sobre la avenida Chacabuco, en inmediaciones de Zapiola, y actualmente se encuentra involucrado en una disputa judicial entre integrantes de una familia por la ocupación y titularidad del inmueble.
El hallazgo de las urnas y los ataúdes
Las dos urnas fueron encontradas este jueves mientras una pareja realizaba tareas de limpieza y orden en el antiguo comercio. Según el relato difundido por Misiones Online, ambas tendrían inscriptos nombre, apellido y fecha de fallecimiento de las personas a las que pertenecerían.
Una de las urnas tendría identificación de una funeraria de Candelaria, mientras que la otra estaría vinculada con una empresa de Oberá.
La mujer que encontró los elementos aseguró que no los manipuló y que dio aviso a sus abogados para que comunicaran la situación a las autoridades.
El descubrimiento se suma al hallazgo realizado días atrás, cuando fueron encontrados unos 30 féretros dentro del mismo inmueble, junto con otros elementos relacionados con servicios funerarios.
La situación generó la intervención policial y la presencia de una negociadora especializada, debido también al conflicto familiar existente por el inmueble.
Una disputa familiar detrás del descubrimiento
Según el relato de la pareja que reclama el uso del local, el conflicto comenzó después de la muerte del padre de uno de los integrantes de la familia.
La mujer contó que su pareja se crió en ese lugar y que durante años allí funcionó una panadería. Sin embargo, tras el fallecimiento de su suegro comenzaron las diferencias entre distintos familiares por la ocupación y distribución del terreno.
De acuerdo con su versión, durante los últimos dos años no pudieron utilizar el comercio y realizaron distintos reclamos judiciales. Recientemente obtuvieron autorización para volver a ingresar.
Fue entonces cuando descubrieron los féretros almacenados en el interior del inmueble. Según su testimonio, además de los ataúdes faltaban herramientas y equipamiento que pertenecían a la antigua panadería, entre ellos un freezer, cinco zorras y una amasadora.
Ahora, el hallazgo de las urnas abrió un nuevo interrogante. La Justicia deberá determinar si las cenizas son efectivamente humanas, identificar a las personas cuyos datos aparecen en las urnas y establecer por qué esos elementos funerarios fueron almacenados dentro del antiguo comercio.