León XIV recibió a dirigentes sociales y sindicales y pidió un progreso que “no deje nuevas ruinas”
El papa León XIV recibió este sábado en el Vaticano a dirigentes sindicales, empresarios, organizaciones sociales, académicos y representantes de instituciones de distintos países de América, durante el cierre del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: Diálogo Socio-Ambiental Norte-Sur, realizado en Roma.
Durante la audiencia, el Pontífice llamó a construir modelos de desarrollo más humanos, sostenibles y solidarios y advirtió sobre los desafíos que plantean los cambios tecnológicos y la inteligencia artificial. En ese contexto, sostuvo que los grandes problemas sociales requieren “responsabilidad compartida” y pidió que el progreso de la época “no deje nuevas ruinas a su paso”.
Entre los participantes estuvo Alejandro “Peluca” Gramajo, secretario general de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), quien le entregó al Papa un informe de más de 60 páginas sobre la situación social y económica de la Argentina.
El mensaje del Papa sobre tecnología y desarrollo
La audiencia se realizó en el Palacio Apostólico Vaticano, después de tres jornadas de trabajo desarrolladas entre el 10 y el 12 de septiembre en Roma.
En su discurso, León XIV planteó que la discusión sobre la tecnología no debería limitarse a aceptar o rechazar las nuevas herramientas, sino que debe partir de una pregunta más profunda: qué humanidad se quiere construir y qué lugar tendrá cada persona en ella.
El Pontífice destacó la presencia conjunta de sindicatos, empresas, universidades, organismos internacionales, bancos de desarrollo y movimientos populares. Según sostuvo, esa diversidad puede permitir avanzar hacia una cooperación capaz de transformar el diálogo en modelos de desarrollo con mayor contenido humano y social.
También cuestionó las dinámicas de polarización y llamó a encontrar puntos de encuentro sin eliminar las diferencias. Para León XIV, las tensiones pueden transformarse en fuerzas creativas cuando están atravesadas por la responsabilidad compartida.
En el cierre de su intervención recurrió a la figura bíblica de Nehemías, quien reconstruyó Jerusalén convocando a distintas personas para asumir tareas concretas.
Con esa imagen, el Papa llamó a los participantes a involucrarse en los distintos espacios donde se define el futuro —desde las empresas y escuelas hasta los medios de comunicación, instituciones y comunidades— para reconstruir aquello que se deterioró y proteger lo que se encuentra amenazado.
Su mensaje final estuvo atravesado por la idea de que el desarrollo no puede medirse únicamente por sus resultados económicos, sino también por su impacto sobre quienes tienen menos herramientas para defenderse.
El informe que la UTEP entregó a León XIV
Gramajo aprovechó la audiencia para entregarle al Pontífice un documento elaborado por la UTEP con un diagnóstico sobre distintos aspectos de la realidad argentina.
El informe cuestiona, entre otros puntos, la forma en que se mide la pobreza en el país y sostiene que las estadísticas oficiales no reflejarían completamente el nivel de privaciones de los hogares. Para fundamentar esa posición, el documento incorpora estudios de distintos centros de investigación y organizaciones sociales.
También aborda la situación del mercado laboral, la informalidad, el cierre de empresas, la evolución de los salarios y el costo de la canasta básica.
Otro de los capítulos está dedicado a los barrios populares y al impacto que tuvo, según la organización, la reducción de los recursos destinados a obras de integración socio-urbana. El documento describe además las dificultades de acceso a servicios básicos como agua, gas, cloacas y electricidad en los barrios registrados en el ReNaBaP.
La situación alimentaria, el funcionamiento de los comedores comunitarios y el trabajo de las organizaciones de la economía popular forman parte de otro de los ejes del diagnóstico.
El informe también incorpora datos sobre infancia, educación, salud mental y consumos problemáticos, con especial atención a las situaciones de vulnerabilidad que afectan a niños, adolescentes y familias de bajos ingresos.
Desde la UTEP, el documento busca mostrar ante el Papa el trabajo territorial desarrollado por las organizaciones de la economía popular y plantear propuestas vinculadas con el empleo, los cuidados y la integración social.
En ese marco, Gramajo también presentó Cuidarnos, una plataforma cooperativa orientada a vincular a familias que necesitan asistencia con trabajadoras capacitadas para tareas de cuidado.
La advertencia sobre el acceso a la tecnología
Uno de los planteos realizados por el dirigente argentino estuvo relacionado con el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial sobre el mundo del trabajo.
Gramajo sostuvo que el avance tecnológico puede profundizar las desigualdades si queda concentrado en pocas manos. Al mismo tiempo, planteó que esas herramientas también pueden utilizarse para mejorar las condiciones de vida y fortalecer proyectos vinculados con la economía popular.
La discusión coincidió con uno de los principales ejes del mensaje de León XIV, quien llamó a no perder de vista la dignidad de las personas frente a las transformaciones económicas y tecnológicas.
Al finalizar la audiencia, la delegación argentina transmitió además su expectativa por una futura visita pastoral de León XIV a la Argentina y destacó el papel que podría tener su presencia en los sectores populares.
El encuentro en Roma cerró así una serie de jornadas que buscaron reunir a actores con posiciones diferentes alrededor de una agenda común sobre desarrollo, trabajo, tecnología, ambiente y cohesión social.