El Gobierno protestó ante el Reino Unido por las licencias petroleras en Malvinas
El Gobierno argentino presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido por la extensión de las licencias para la producción de hidrocarburos offshore en las Islas Malvinas. La medida fue anunciada por las autoridades de las islas y contempla una prórroga inicial de cinco años, con la posibilidad de sumar otros dos.
La Cancillería informó que la presentación diplomática se realizó en rechazo a nuevas autorizaciones vinculadas con la explotación de recursos hidrocarburíferos en un área cuya soberanía es objeto de disputa entre Argentina y el Reino Unido.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que, desde la posición argentina, las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos sin autorización nacional en la plataforma continental vulneran el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.
Qué anunció el gobierno de las islas
Las autoridades de las Islas Malvinas anunciaron la extensión de las licencias de producción de hidrocarburos offshore actualmente vigentes por un período inicial de cinco años, con una opción de dos años adicionales sujeta al avance de los programas de trabajo de las empresas. El gobierno isleño señaló que la decisión cuenta con el respaldo del Gobierno británico.
La decisión se vincula con el desarrollo de proyectos petroleros en aguas próximas al archipiélago, entre ellos Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
Además, se informó la adquisición de una participación del 65% en el área de licencia PL001 por parte de Navitas Petroleum Atlantic Limited, subsidiaria de Navitas Petroleum. El bloque se encuentra próximo al área del proyecto Sea Lion.
La posición de Argentina
La Cancillería argentina sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en las áreas sujetas a la disputa de soberanía no cuentan con autorización de las autoridades nacionales. El Gobierno también vincula estas acciones con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que insta a Argentina y al Reino Unido a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras continúa la controversia.
La posición argentina sobre la explotación de hidrocarburos en la zona ya había sido expresada en anteriores oportunidades. En septiembre, la Cancillería había anunciado nuevas medidas contra empresas vinculadas con el proyecto Sea Lion y señaló que había iniciado procedimientos administrativos y acciones judiciales.
En el plano interno, el Gobierno sostiene que las leyes 26.659 y 26.915 establecen sanciones para actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina que no cuenten con autorización nacional.
La Cancillería, además, mantiene el reclamo para que Argentina y el Reino Unido retomen negociaciones bilaterales destinadas a resolver la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.