2026-09-27

La detuvieron cuando estaba por viajar a Chile: la buscaba Interpol

Una empresaria mexicana fue detenida en el aeropuerto de Mendoza tras activarse una alerta roja de Interpol. La Justicia analiza su extradición.

Una empresaria mexicana de 35 años fue detenida en el aeropuerto Francisco Gabrielli de Mendoza cuando se disponía a viajar a Chile. Su pasaporte activó una alerta roja de Interpol durante el control migratorio y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) intervino antes de que pudiera abordar el vuelo.

Se trata de Ana Carmen Sosa Cravioto, quien había llegado a Mendoza en diciembre del año pasado y, según declaró posteriormente ante la Justicia, había comenzado a desarrollar distintas actividades personales y comerciales en la provincia.

La mujer es requerida por la Justicia de México en una causa vinculada con una investigación por presunto lavado de activos. Tras su detención, quedó a disposición de la Justicia Federal mendocina, mientras avanza el proceso para determinar si corresponde su extradición.

La detención en el aeropuerto

Sosa Cravioto había realizado el check-in y se encontraba en la sala de preembarque del aeropuerto mendocino. Su destino era Chile, pero el viaje quedó interrumpido cuando pasó por el control migratorio.

El sistema detectó la alerta internacional asociada a su identidad y los efectivos de la PSA procedieron a detenerla.

Lee también: Rada sorprendió a todos en la mesa de Juana Viale: “Era de jamón y queso”

La investigación que motivó el pedido de captura se remonta a México y tiene antecedentes desde 2020. Según la acusación, Sosa Cravioto y su hermana Adriana fueron vinculadas con operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La mujer es hija de Gerardo Sosa Castelán, un exdiputado mexicano y expresidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, quien también estuvo involucrado en una investigación judicial por presunto lavado de dinero y otros delitos relacionados con el manejo de fondos de esa institución.

Su vida en Mendoza y el pedido de extradición

Durante las audiencias realizadas en Mendoza, Sosa Cravioto sostuvo que su viaje a Chile no tenía como objetivo escapar de la Justicia mexicana y explicó que tenía una vida establecida en la provincia.

Entre otras actividades, declaró que se desempeñaba como accionista de una empresa vinculada con la exportación de vinos hacia México. Según su relato, adquiría productos de una bodega del Valle de Uco para comercializarlos en su país de origen.

También contó que tenía previsto realizar una presentación como bailarina junto a uno de los grupos de danza de la zona. Además, señaló que había estudiado en Vancouver y Londres y que anteriormente había estado vinculada con el sector de desarrollos inmobiliarios en México.

Lee también: Loncopué inició la obra de iluminación de la bicisenda

Tras conocer la detención, su padre viajó desde México hasta Mendoza acompañado por su pareja.

Prisión domiciliaria mientras avanza la extradición

Inicialmente, la jueza federal María Paula Marisi dispuso que Sosa Cravioto permaneciera detenida en la Unidad 32 del Servicio Penitenciario Federal.

La defensa apeló la medida y posteriormente la Cámara Federal de Mendoza resolvió que cumpliera la detención bajo régimen de prisión domiciliaria, mientras se tramita el pedido de extradición presentado por México.

La mujer quedó alojada en una vivienda ubicada en Luján de Cuyo y bajo vigilancia policial.

La decisión generó cuestionamientos de la Embajada de México, que manifestó su preocupación por el régimen otorgado y sostuvo que la acusada habría abandonado su país para evitar afrontar el proceso judicial.

Lee también: El Gobierno acelera en Diputados el proyecto de soberanía sobre Malvinas: qué propone

En el expediente también aparecen acusaciones relacionadas con una presunta transferencia de dinero que habría recibido de su padre y que, según la investigación, habría sido incorporada posteriormente al circuito legal.

Por el momento, esas circunstancias forman parte de la causa que deberá analizar la Justicia.

Mientras tanto, el proceso de extradición continúa en los Tribunales Federales de Mendoza. La vigilancia sobre la empresaria se mantendrá mientras se define la colocación de una pulsera electrónica y avanzan las actuaciones para resolver su situación ante el pedido de la Justicia mexicana.

Te puede interesar