Hirocarburos
Halliburton confirmó que no participará del proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas
La empresa estadounidense de servicios petroleros Halliburton confirmó que no prestará servicios para el proyecto Sea Lion ni participará en actividades de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
La compañía comunicó formalmente su decisión a las autoridades argentinas y señaló que tampoco sus filiales participarán en esas actividades.
El anuncio se produjo luego de las medidas impulsadas por el Gobierno nacional frente al avance del proyecto petrolero.
Desde la Casa Rosada destacaron la decisión como resultado de las gestiones realizadas por la Secretaría de Legal y Técnica y la Cancillería.
El Gobierno había anunciado en septiembre distintas medidas administrativas y judiciales para impedir que empresas vinculadas con Sea Lion desarrollaran actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina.
En particular, Halliburton había recibido planteos de las autoridades argentinas respecto de su eventual participación en el proyecto y de la aplicación de la legislación nacional a las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en las islas y los espacios marítimos en disputa.
El proyecto Sea Lion, impulsado para la exploración y eventual producción de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, había generado una serie de medidas por parte del Gobierno argentino.
A fines de septiembre, la administración de Javier Milei informó que había instruido a la Cancillería y a sus equipos jurídicos para iniciar un procedimiento de arbitraje internacional destinado a impedir la explotación de los recursos hidrocarburíferos vinculados con el proyecto.
En septiembre también se iniciaron procedimientos sancionatorios contra personas y empresas que, según el Gobierno, estarían vinculadas con actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en las áreas reclamadas por Argentina.
Con el retiro confirmado por Halliburton, la compañía queda fuera de Sea Lion y de las actividades de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas, mientras el Gobierno argentino mantiene su estrategia diplomática, administrativa y jurídica en torno a la disputa de soberanía.