Casa nido: acordaron que los hijos permanezcan en la vivienda y que los padres se alternen
Viedma.- Un padre y una madre lograron acordar un particular régimen de cuidado personal compartido y alternado para sus dos hijos a través del sistema público de Mediación del Poder Judicial. El acuerdo establece que los chicos permanecerán de manera permanente en la vivienda familiar, mientras que serán sus progenitores quienes se alternen para convivir con ellos.
El acuerdo fue alcanzado luego de un período en el que habían surgido dificultades para consensuar distintos aspectos vinculados con el cuidado de los hijos. La mediación permitió establecer una modalidad que evita que los niños tengan que trasladarse entre dos viviendas después de la separación.
La vivienda familiar está ubicada en la comarca Viedma-Patagones y será el lugar de residencia permanente de los hijos. El padre y la madre, en cambio, serán quienes se desplacen y alternen sus estadías allí.
Cómo funciona el sistema de casa nido
El denominado sistema “casa nido” es una modalidad de cuidado personal compartido en la que los hijos permanecen en la vivienda familiar y son los progenitores quienes se turnan para convivir con ellos durante los períodos acordados.
En este caso, las estadías del padre y la madre se distribuirán de manera equitativa y teniendo en cuenta sus respectivos horarios laborales. No se estableció un cronograma rígido y permanente: ambos acordaron definir cada semana la organización de las estadías en función de sus obligaciones.
La modalidad busca que los cambios propios de la separación recaigan principalmente sobre los adultos y que los hijos puedan mantener su residencia habitual sin tener que trasladarse de una casa a otra.
También acordaron cómo manejar los gastos
El convenio incluyó pautas específicas para la comunicación entre los progenitores. Ambos asumieron el compromiso de mantener un trato fluido y respetuoso y acordaron priorizar el bienestar de los niños al momento de tomar decisiones relacionadas con su cuidado.
También establecieron que los gastos ordinarios y extraordinarios vinculados con los hijos serán afrontados en partes iguales.
Para organizar esos pagos, cada progenitor deberá enviar al otro por WhatsApp los comprobantes de los gastos que haya realizado. A partir de esa comunicación, la otra parte tendrá un plazo de siete días corridos para abonar el 50% que le corresponda.
De esta manera, el acuerdo alcanzado en mediación no solo definió dónde permanecerán los hijos, sino también una modalidad concreta para organizar el cuidado cotidiano, la comunicación entre los padres y la distribución de los gastos.