Pusieron los sistemas de frío a 50 grados: el ciberataque que arruinó alimentos en Francia
Un ciberataque contra supermercados de Francia provocó importantes pérdidas económicas después de que piratas informáticos manipularan a distancia los sistemas de refrigeración de distintos establecimientos. La alteración de los equipos comprometió la cadena de frío y obligó a descartar grandes cantidades de productos frescos y congelados.
El ataque se produjo durante la noche del domingo 11 al lunes 12 de octubre y alcanzó a locales de grandes cadenas comerciales, entre ellas Intermarché, E.Leclerc y Coopérative U, que agrupa a las marcas Super U, Hyper U y U Express.
Según la información difundida sobre el incidente, alrededor de 150 establecimientos de Intermarché habrían resultado afectados. El episodio generó preocupación por el alcance de los daños y por la posibilidad de intervenir sistemas esenciales para la conservación de alimentos sin acceder a las cajas registradoras ni robar información de los clientes.
Cómo manipularon los sistemas de refrigeración
Las primeras evaluaciones apuntaron a equipos de regulación frigorífica de la compañía danesa Danfoss, cuyos sistemas se utilizan para controlar cámaras de frío, heladeras y congeladores en comercios.
Los atacantes habrían aprovechado la función de deshielo, un mecanismo que se activa durante períodos determinados para evitar la acumulación de hielo en los equipos. En lugar de funcionar durante el tiempo previsto, el sistema habría permanecido activo durante horas y recibido una consigna de temperatura de hasta 50 grados.
Ese valor corresponde a la configuración que se habría introducido en los equipos y no significa que todas las heladeras afectadas hayan alcanzado efectivamente esa temperatura. Sin embargo, la manipulación habría sido suficiente para comprometer la conservación de los alimentos y dejar numerosos productos fuera de condiciones para la venta.
Cuando los empleados llegaron a algunos supermercados durante la mañana, encontraron mercadería fresca y congelada que debía ser retirada y descartada.
Pérdidas de miles de euros y daños que podrían llegar a millones
El impacto económico fue considerable en algunos de los establecimientos afectados. En Haguenau, una ciudad ubicada en el este de Francia, dos supermercados calcularon pérdidas conjuntas cercanas a los 270.000 euros.
A escala nacional, los daños podrían alcanzar varios millones de euros, aunque el monto total dependerá de la cantidad de locales afectados, los productos que debieron desecharse y los costos asociados a la recuperación de los sistemas.
La situación también obligó a revisar el funcionamiento de los equipos y a trabajar para recuperar las condiciones necesarias para conservar los alimentos de manera segura.
Las cadenas afectadas investigan el origen del ataque
Dominique Schelcher, presidente de Coopérative U, confirmó públicamente el incidente y señaló que los equipos técnicos trabajaban junto con especialistas en refrigeración para restablecer el funcionamiento normal de las instalaciones.
El directivo también reclamó una investigación para determinar cómo se produjo el acceso a los sistemas y quiénes fueron los responsables.
En un mensaje publicado en la red social X, Schelcher calificó el episodio como un hecho de extrema gravedad y sostuvo que atacar equipos esenciales para conservar productos frescos y garantizar el abastecimiento alimentario era inaceptable.
Por el momento, no se había identificado públicamente a los responsables ni se había establecido cuál fue el objetivo concreto de la intrusión.
Un ataque informático con consecuencias físicas
El caso puso en evidencia los riesgos de seguridad que pueden afectar a los sistemas de control industrial conectados a internet. A diferencia de los ataques que buscan bloquear computadoras, robar datos o interrumpir los pagos, en este episodio la manipulación de equipos físicos habría provocado daños directos sobre mercadería destinada al consumo.
La investigación deberá determinar cómo ingresaron los atacantes, qué sistemas fueron comprometidos y qué medidas pueden aplicarse para impedir nuevos accesos remotos.
Mientras tanto, los supermercados afectados trabajan para recuperar sus instalaciones y evaluar el alcance de las pérdidas ocasionadas por la alteración de los sistemas de frío.