Puerto de San Antonio Este: llegan otros 6.324 caños para el GNL
El Puerto de San Antonio Este mantiene un intenso movimiento de cargas vinculado al desarrollo energético de Río Negro. Tras completar la descarga de 3.495 caños del cuarto buque, la terminal se prepara para recibir otras 2.829 unidades destinadas al San Matías Pipeline, el gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina para abastecer futuros proyectos de exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
El buque Top Marine finalizó sus operaciones durante el último fin de semana, mientras que el arribo del Propel Passion estaba previsto para el jueves 15 de octubre, según el cronograma informado. Con ambos embarques se incorporan 6.324 caños al circuito logístico de una obra considerada estratégica para ampliar la capacidad de transporte de gas natural hacia el Golfo San Matías.
El operativo forma parte de un esquema de 12 buques previsto para trasladar alrededor de 40.000 caños. La llegada de estos materiales representa uno de los principales movimientos logísticos asociados a la construcción del gasoducto y requiere coordinación entre las operaciones portuarias, el almacenamiento y el transporte terrestre.
El puerto amplió su capacidad para almacenar los materiales
El incremento de las cargas llevó a reforzar la infraestructura de la terminal. Para acompañar el desarrollo de los proyectos energéticos, el Puerto de San Antonio Este incorporó 10 hectáreas adicionales destinadas al almacenamiento, con lo que alcanzó una superficie total de 18 hectáreas para el acopio de caños, insumos y otros materiales.
La ampliación permite organizar las descargas de los buques y preparar los materiales para su posterior traslado hacia los distintos sectores de construcción. La actividad también moviliza servicios vinculados al transporte y la logística, con participación de empresas rionegrinas encargadas de llevar los caños desde el puerto hasta los puntos de acopio próximos a la traza.
Cada unidad tiene aproximadamente 12 metros de largo y 36 pulgadas de diámetro. Por el volumen total previsto, su distribución demandará más de 9.950 cargas de camión a lo largo del proyecto, una operación que requerirá continuidad y coordinación durante las distintas etapas de la obra.
El San Matías Pipeline comenzó a avanzar sobre el territorio
Mientras continúa el arribo de materiales, el San Matías Pipeline ya inició el traslado terrestre de caños hacia sectores cercanos al trazado y las primeras tareas de excavación. De esta manera, la actividad portuaria comienza a vincularse de forma directa con los trabajos de construcción en territorio rionegrino.
El gasoducto tendrá una extensión de 472 kilómetros y una capacidad proyectada para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas natural por día desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro.
La obra cuenta con una inversión estimada en 1.300 millones de dólares y está destinada a abastecer las futuras unidades flotantes de licuefacción previstas por Southern Energy en el Golfo San Matías. Estas instalaciones permitirán procesar el gas natural para convertirlo en GNL y facilitar su exportación a los mercados internacionales.
Río Negro se prepara para una nueva etapa exportadora
El avance del proyecto se inscribe en una estrategia orientada a ampliar las posibilidades de salida al exterior del gas producido en la formación neuquina de Vaca Muerta. La infraestructura de transporte y las instalaciones de licuefacción previstas en la costa rionegrina son piezas centrales de ese esquema.
En ese contexto, San Antonio Este adquiere un papel relevante como puerta de ingreso de los materiales necesarios para la construcción. La llegada de los buques, la ampliación de las áreas de almacenamiento y el movimiento de camiones conectan la actividad portuaria con una obra que también demanda servicios y mano de obra vinculados a la logística.
Con aproximadamente 40.000 caños previstos en 12 embarques, el desafío será sostener el ritmo de descarga y traslado para acompañar el avance de los trabajos sobre la traza. El desarrollo del San Matías Pipeline será uno de los pasos necesarios para vincular la producción de gas de Vaca Muerta con la infraestructura exportadora proyectada en el litoral atlántico de Río Negro.