Conflicto enérgetico
Los gremios de la energía declararon el estado de alerta y reclamaron mejoras salariales y laborales
La Confederación Argentina de Trabajadores de Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines (CATHEDA) declaró el estado de alerta ante la situación de los trabajadores del sector energético y cuestionó que el crecimiento de las inversiones no se refleje en mejoras salariales, empleo de calidad ni beneficios concretos para las comunidades donde se desarrollan los proyectos.
La entidad, que reúne a organizaciones sindicales de distintas ramas de la energía y los servicios esenciales, advirtió que la recuperación económica impulsada por el Gobierno nacional todavía no tiene el impacto esperado sobre los trabajadores. Entre los principales problemas, señaló la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y el alcance del impuesto a las Ganancias sobre parte de los empleados.
Bajo el planteo de que las inversiones crecen sin que sus beneficios lleguen al conjunto de la sociedad, la confederación puso el foco en la distancia entre los incentivos otorgados a los grandes emprendimientos y las condiciones laborales de quienes sostienen las actividades energéticas.
El reclamo alcanza tanto a la actividad petrolera como a la minería, en un contexto de importantes inversiones promovidas a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Para la organización sindical, los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios otorgados a estos proyectos deben estar acompañados por compromisos concretos en materia de empleo, salarios, seguridad y desarrollo local.
Empleo argentino y proveedores nacionales
Uno de los principales pedidos de la CATHEDA es que los proyectos beneficiados por el RIGI garanticen la contratación de trabajadores argentinos, empleo registrado, respeto de los convenios colectivos y salarios dignos.
También reclamó condiciones adecuadas de seguridad laboral y una mayor participación de proveedores nacionales en las inversiones de gran escala.
La confederación sostuvo que el desarrollo de los recursos naturales debe generar beneficios que alcancen a los trabajadores y a las economías regionales, en lugar de concentrarse únicamente en las empresas y los grandes capitales.
El planteo incluye, además, demandas vinculadas con el desarrollo territorial. La entidad pidió que los emprendimientos contribuyan a mejorar la infraestructura de las regiones donde se instalan, amplíen el acceso a los servicios públicos y promuevan la incorporación de valor agregado dentro del país.
Una confederación que reúne a distintos sectores
La CATHEDA está integrada por organizaciones sindicales de los sectores petrolero, gasífero, eléctrico, minero, químico y petroquímico, entre otros. También participan entidades vinculadas con las estaciones de servicio, el transporte ferroviario, el transporte de cargas, el personal jerárquico del gas y los trabajadores de obras sanitarias.
El documento lleva las firmas de Guillermo Moser, representante de Luz y Fuerza y presidente de la confederación, y Guillermo Mangone, dirigente del sector del gas natural y vicepresidente primero.
El pronunciamiento se produce mientras la Argentina busca acelerar inversiones en hidrocarburos, minería e infraestructura energética, con proyectos orientados a incrementar la producción y las exportaciones.
Frente a ese escenario, la organización sindical reclamó que el crecimiento de estas actividades también se traduzca en mejores condiciones de trabajo, mayor participación de la industria nacional y mejoras concretas en la calidad de vida de las comunidades.
La CATHEDA reúne a organizaciones sindicales de distintas ramas de la energía y los servicios esenciales. Entre las entidades que la integran se encuentran la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (SUPEH), el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, la Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural (FETIGNRA), la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, la Federación del Interior de Trabajadores de Estaciones de Servicio (FITESGRA), Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), la Federación de Trabajadores de la Industria Química y Petroquímica y la Unión Ferroviaria, entre otras.