Manifestantes incendiaron el histórico Ayuntamiento de Limoges y saquearon tiendas de lujo en París
Francia atravesó una violenta jornada de movilizaciones tras el llamado a una huelga general y marcha nacional por el incremento en el costo de vida. En la ciudad de Limoges, en el centro del país, un grupo de manifestantes irrumpió por la fuerza en la sede del Ayuntamiento —un edificio histórico construido en 1883 y catalogado como monumento protegido desde 1975— y provocó un incendio de gran magnitud que derivó en el colapso de su campanario.
En tanto, la capital francesa fue escenario de graves disturbios y actos de vandalismo sobre comercios de alta gama, incluyendo saqueos y destrozos en la emblemática tienda departamental Galerías Lafayette, así como enfrentamientos directos entre manifestantes y efectivos de la policía en las inmediaciones de la zona céntrica.
Detenciones masivas, convocatoria y respuesta del Eliseo
Las autoridades del Ministerio del Interior calcularon una participación cercana a las 200.000 personas en todo el territorio francés, con un núcleo concentrado de más de 40.000 manifestantes en las calles de París.
- Balance del operativo: El primer ministro, Sébastien Lecornu, confirmó que las fuerzas de seguridad efectuaron más de 1.200 detenciones durante los operativos desplegados para contener los focos de violencia.
- Posición de Emmanuel Macron: A través de sus canales oficiales, el mandatario condenó enérgicamente los ataques contra comercios, instituciones públicas y prefecturas, asegurando que los responsables "serán perseguidos y castigados por la Justicia".
- Evolución del conflicto: El movimiento de protesta comenzó a finales de septiembre impulsado por agrupaciones estudiantiles en reclamo por la infraestructura educativa, sumando progresivamente el respaldo de sindicatos, productores agrícolas, activistas climáticos y sectores vinculados a los "Chalecos Amarillos" en la antesala del ciclo electoral.