2026-10-20

Debate sobre Vaca Muerta y el federalismo

Jorge Sapag pidió debatir la renta hidrocarburífera y alertó sobre la apertura económica

El exgobernador de Neuquén destacó el desarrollo de la formación durante la apertura de la AOG Patagonia 2026 y sostuvo que el 40% de la facturación del sector se traduce en ingresos fiscales para la Nación, la Provincia y el resto de las jurisdicciones.

El exgobernador de Neuquén Jorge Sapag destacó el crecimiento de Vaca Muerta y defendió el papel de YPF como empresa estratégica para el desarrollo energético argentino. Lo hizo al analizar el discurso del presidente Javier Milei durante la apertura de la AOG Patagonia 2026, donde el mandatario puso el foco en el incremento de la producción petrolera y el impacto del sector sobre la economía nacional.

Sapag consideró relevante la presencia presidencial en la exposición de gas y petróleo y señaló que representa un reconocimiento al desarrollo impulsado desde Neuquén. En ese sentido, sostuvo que Vaca Muerta constituye uno de los principales motores de la economía argentina, tanto por el abastecimiento interno como por la generación de exportaciones, empleo e inversiones.

Durante una entrevista radial a Cadena Uno, el exmandatario cuestionó las posturas que plantean la necesidad de privatizar YPF y remarcó que la compañía tiene una participación central en la actividad hidrocarburífera.

También destacó el aporte de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), empresa estatal provincial que, según indicó, produce alrededor de 20.000 barriles diarios.

Para Sapag, el desempeño de una empresa energética depende de la calidad de su administración, la incorporación de tecnología y la capacidad de inversión, más allá de que su capital sea público o privado. En esa línea, defendió la importancia de contar con compañías nacionales y provinciales que permitan participar de la renta generada por los recursos naturales.

El impacto económico y la discusión por la renta

Uno de los ejes de su análisis fue la distribución de los ingresos que genera la producción de petróleo y gas. Sapag sostuvo que, sobre una facturación aproximada de 30.000 millones de dólares anuales del sector en Neuquén, cerca del 40% se canaliza hacia las arcas públicas mediante impuestos nacionales y provinciales y mecanismos de coparticipación.

De acuerdo con esa estimación, unos 12.000 millones de dólares se distribuirían entre la Nación, Neuquén y las demás provincias argentinas. El exgobernador utilizó esa cifra para cuestionar las afirmaciones de que Vaca Muerta no genera beneficios económicos fuera de la actividad extractiva.

Además, explicó que el crecimiento de la formación impulsa una cadena de proveedores que se extiende por distintas regiones del país. Mencionó el movimiento de la industria metalmecánica de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, así como el suministro de arenas provenientes de Entre Ríos, Chubut, Río Negro y Neuquén.

En ese contexto, sostuvo que el desarrollo energético no se limita a la extracción de hidrocarburos, sino que también genera puestos de trabajo, demanda de servicios e ingresos fiscales.

El federalismo y los recursos de Neuquén

Sapag también se refirió a la distribución de los recursos entre la Nación y las provincias. Recordó que la reforma constitucional de 1994 y la denominada Ley Corta de 2006 consolidaron las facultades provinciales sobre la administración de los hidrocarburos, pero advirtió que persisten diferencias en el reparto de los ingresos fiscales.

El exgobernador señaló que las provincias patagónicas tienen coeficientes de coparticipación relativamente bajos y consideró difícil modificar el esquema vigente debido a que una nueva ley convenio requiere el acuerdo de todas las jurisdicciones.

Como referencia del crecimiento neuquino, comparó el presupuesto provincial de 2008, cercano a los 1.000 millones de dólares, con una proyección de alrededor de 6.000 millones para 2026. Atribuyó esa evolución al impulso de Vaca Muerta y sostuvo que el desafío nacional no consiste solamente en redistribuir los ingresos existentes, sino también en ampliar la producción y generar más riqueza.

En ese sentido, planteó que la economía argentina necesita diversificar sus motores de crecimiento e incorporar mayor dinamismo en sectores como el turismo, la producción de alimentos, la minería y la economía del conocimiento.

Lee también: Neuquén avanza con cambios en la ley de guardavidas: qué establece el proyecto

Apertura económica y desarrollo industrial

El exmandatario también expresó reparos sobre una apertura económica que no contemple las diferencias de competitividad entre la industria argentina y los grandes productores internacionales.

Advirtió que las pequeñas y medianas empresas pueden quedar expuestas a una competencia difícil de sostener frente a países con estructuras productivas y costos diferentes. Como ejemplo, mencionó a los fabricantes de indumentaria y calzado de seguridad, además de pequeños emprendimientos textiles.

Sapag consideró que el Estado debe ser moderno y eficiente, pero también contar con herramientas para acompañar a los sectores productivos locales. En su análisis, la apertura comercial debe contemplar las condiciones en las que compiten las empresas argentinas.

Vaca Muerta y la estabilidad económica

Finalmente, Sapag sostuvo que el desarrollo energético y la estabilidad macroeconómica están vinculados y se retroalimentan. Consideró necesario mantener el equilibrio de las cuentas públicas, aunque reconoció que el proceso económico implica dificultades para amplios sectores de la sociedad.

A su entender, Vaca Muerta todavía tiene un importante potencial de expansión, con nuevas inversiones, mayor actividad de perforación y crecimiento de la producción. El desafío, concluyó, será aprovechar esa oportunidad para fortalecer la economía nacional y ampliar los beneficios hacia el conjunto de las provincias y las actividades productivas.

 

Cadena Uno

Te puede interesar