Advierten por un El Niño extremo: cuándo alcanzaría su pico y qué efectos tendría en Sudamérica
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno climático El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional hacia fines de 2026 y que sus consecuencias podrían extenderse durante los primeros meses de 2027.
La previsión fue incluida en el Informe Climático Estacional Mundial, que reúne proyecciones de temperatura y precipitaciones para el trimestre noviembre-diciembre-enero. Según el organismo, las condiciones actuales del océano Pacífico ecuatorial muestran señales de un episodio que podría ubicarse entre los más intensos registrados desde 1950.
La secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, alertó que las temperaturas superficiales del Pacífico podrían alcanzar valores de hasta 3,8 grados por encima del promedio entre noviembre de 2026 y enero de 2027, según las estimaciones citadas en el informe.
Qué efectos podría tener El Niño en Sudamérica
Las consecuencias del fenómeno no serán iguales en todas las regiones. Para el sur de Sudamérica, las proyecciones anticipan un aumento de las precipitaciones, mientras que otras zonas del continente podrían enfrentar condiciones más secas.
Entre los escenarios previstos por la OMM se encuentran:
- Sur de Sudamérica: mayor probabilidad de precipitaciones.
- Centroamérica, sur del Caribe y Amazonía: riesgo de sequías en algunas áreas.
- Este de África: condiciones más húmedas y aumento de las lluvias.
- África meridional: mayor riesgo de sequía, con posibles consecuencias para la producción agrícola y la disponibilidad de agua.
- Sudeste asiático: temperaturas más elevadas y menos precipitaciones.
Estas proyecciones son de carácter estacional y no permiten anticipar por sí solas cuándo, dónde o con qué intensidad se producirá un evento meteorológico específico.
Por qué piden reforzar la prevención
Saulo sostuvo que las previsiones climáticas deben servir para anticipar riesgos y fortalecer las medidas de prevención. La titular de la OMM remarcó que contar con pronósticos y sistemas de alerta temprana permite reducir el impacto sobre las comunidades y proteger los medios de vida.
El organismo señaló que los gobiernos y las autoridades responsables deberán sostener las acciones preventivas, especialmente en las zonas más vulnerables a las inundaciones, las lluvias intensas o la falta de agua.
En ese sentido, los servicios meteorológicos nacionales y regionales cumplen un papel central, ya que ofrecen información más específica para cada territorio y permiten actualizar las previsiones a medida que evoluciona el fenómeno.
Hasta cuándo podría durar El Niño
De acuerdo con las proyecciones citadas por la OMM, existe una probabilidad muy alta de que El Niño se mantenga hasta febrero de 2027. El debilitamiento podría comenzar a evidenciarse durante el trimestre marzo-abril-mayo, aunque la evolución dependerá de las condiciones del océano y la atmósfera.
El Niño se desarrolla cuando la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial permanece por encima de los valores habituales y se producen cambios asociados en los vientos tropicales. El fenómeno altera los patrones de circulación atmosférica y puede modificar las lluvias y las temperaturas en distintas partes del mundo.
El episodio actual se desarrolla, además, en un contexto de calentamiento global y temperaturas oceánicas elevadas. Por eso, la OMM insiste en la necesidad de seguir los pronósticos oficiales y mantener las medidas de prevención ante posibles impactos durante los próximos meses.