Solidaridad en la terminal de ómnibus
Una pareja llegó desde Tucumán por una promesa laboral, quedó varada en Neuquén y busca regresar con su perrita
Oscar, Elizabeth y Barbie, su perrita de 18 años, llegaron a Neuquén desde Tucumán con la expectativa de comenzar una nueva etapa a partir de una promesa laboral. Sin embargo, el trabajo nunca se concretó y la pareja quedó varada en la terminal de ómnibus, sin recursos para regresar a su lugar de origen.
Según relataron, las personas que les habían ofrecido empleo les comunicaron que, debido a las pérdidas ocasionadas por las intensas lluvias en Neuquén y alrededores, no podrían incorporarlos ni hacerse cargo del costo de los pasajes de vuelta.
La pareja permanece en la terminal desde el viernes 23 de octubre y atravesó más de diez días de una situación difícil.
Con la colaboración de vecinos, finalmente consiguió los pasajes para regresar a Tucumán, aunque surgió un nuevo inconveniente: la empresa de transporte no permite trasladar animales, salvo que se cumplan determinados requisitos y se acredite que se trata de una mascota de compañía que viaja junto a sus responsables.
En ese proceso intervino Apadan (Asociación de Profesionales y Activistas en derecho de los animales Neuquén) que acompaña a Oscar y Elizabeth con las gestiones necesarias para que Barbie también pueda viajar.
La organización trabaja para reunir la documentación y las certificaciones que permitan que la perrita sea reconocida como animal de compañía.
De acuerdo con lo informado por la entidad, si las gestiones resultaban favorables, la familia tenía previsto partir rumbo a Tucumán a las 21.
La historia también vuelve a poner en evidencia las dificultades que atraviesan algunas personas que llegan a Neuquén atraídas por ofertas laborales que finalmente no se concretan, y quedan expuestas a situaciones de vulnerabilidad lejos de sus hogares.
Pero en este caso hay otro aspecto que atraviesa toda la historia: Oscar y Elizabeth nunca contemplaron la posibilidad de regresar sin Barbie. Para ellos, la perrita de 18 años es parte de su familia y su regreso debe ser junto a ella.
Con la ayuda de la comunidad y el acompañamiento de APAGAM, los tres esperan poder emprender juntos el viaje de vuelta a casa.