Final feliz: la pareja varada en la terminal de Neuquén volvió a Tucumán con su mascota
Neuquén.- Después de más de diez días varados en la terminal de ómnibus de Neuquén, Oscar y Elizabeth finalmente pudieron emprender el regreso a Tucumán junto a Barbie, su perrita de 18 años. La pareja partió este martes 3 de noviembre gracias a una cadena de solidaridad que permitió conseguir los pasajes y resolver los requisitos para que su mascota también pudiera viajar.
La historia había comenzado con una promesa laboral que los llevó desde Tucumán hasta Neuquén. Sin embargo, el trabajo nunca se concretó y, según relataron, quienes los habían convocado les comunicaron que las pérdidas ocasionadas por las intensas lluvias les impedían incorporarlos y afrontar el costo de los pasajes de regreso.
Desde el viernes 23 de octubre, Oscar y Elizabeth permanecían en la terminal sin recursos para volver a su provincia. La situación se volvió todavía más compleja porque no estaban dispuestos a separarse de Barbie, que los acompaña desde hace años y es parte de su familia.
Una cadena de solidaridad hizo posible el regreso
La colaboración de los vecinos permitió reunir el dinero para los pasajes. También fue importante el acompañamiento de distintas personas y empresas que se involucraron para que la pareja pudiera regresar junto a su perrita.
En especial, destacaron la ayuda de la gente de Parada Liniers, concesionaria de la ETON, y el compromiso de Flecha Bus. En ese sentido, agradecieron especialmente a su gerente comercial, Mariano Telez, y a Yanina, Federico y Laura, cuyo aporte fue fundamental para concretar el viaje.
También reconocieron la colaboración de la veterinaria Sonia Riffo y del psicólogo Eduardo, quienes acompañaron a Oscar y Elizabeth durante este difícil momento.
Otro paso importante fue resolver el traslado de Barbie, ya que la empresa de transporte establece requisitos para viajar con animales. En ese proceso intervino APADAN (Asociación de Profesionales y Activistas en Derecho de los Animales Neuquén), que colaboró con las gestiones y la documentación necesaria para acreditar que la perrita es un animal de compañía.
Finalmente, los tres pudieron partir rumbo a Tucumán. Después de días de incertidumbre y de atravesar una situación muy difícil lejos de su hogar, Oscar y Elizabeth consiguieron regresar sin dejar atrás a Barbie.
La historia tuvo un final feliz gracias al esfuerzo conjunto de vecinos, trabajadores, profesionales y empresas que se comprometieron con una misma causa: que una familia pudiera volver a casa completa.