Murió Patricia Walsh, la exdiputada que impulsó la nulidad de las leyes de impunidad
Patricia Walsh, exdiputada nacional y una de las principales impulsoras de la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, murió a los 74 años luego de atravesar complicaciones de salud. La dirigente de izquierda permanecía internada en la clínica Suizo Argentina, donde había sido operada de un pulmón y posteriormente sufrió una neumonía.
Hija del histórico periodista y escritor Rodolfo Walsh, Patricia tuvo una extensa trayectoria política vinculada con la defensa de los derechos humanos y la denuncia de los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
Su principal aporte institucional llegó durante su mandato como diputada nacional, entre 2001 y 2005. Desde su banca impulsó la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que habían limitado la posibilidad de juzgar a los responsables de delitos de lesa humanidad durante la dictadura.
La anulación de esas normas fue aprobada por el Congreso en agosto de 2003, durante el gobierno de Néstor Kirchner. La iniciativa contó con el respaldo de distintos sectores políticos y representó un paso central para la reapertura de los procesos judiciales contra los represores.
Al finalizar aquella sesión, diputados de diferentes bloques se acercaron a la banca de Walsh para saludarla y reconocer su trabajo en favor de la iniciativa.
Una vida atravesada por la política y los derechos humanos
Nacida en 1952, Patricia Walsh fue periodista y psicóloga social. Su historia familiar estuvo marcada por la violencia de la dictadura: su padre, Rodolfo Walsh, y su hermana Victoria fueron víctimas de la represión estatal durante el último gobierno de facto.
Desde la izquierda, desarrolló una extensa actividad política y promovió la unidad de ese espacio. Fue candidata a presidenta de la Nación en dos oportunidades y también ocupó una banca en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires entre 2007 y 2009.
Su trayectoria estuvo ligada a las luchas por la memoria, la verdad y la justicia, con una participación destacada en el proceso político que permitió dejar sin efecto las normas que habían garantizado impunidad para los responsables de la represión ilegal.
La muerte de Patricia Walsh deja una huella en la historia política argentina, especialmente por su papel en una de las decisiones parlamentarias que marcaron el camino hacia la reanudación de los juicios por delitos de lesa humanidad.