martes 18 de junio de 2024

Finalizó la Marcha por la Soberanía tras el acuerdo entre sus dirigentes y el gobierno de Río Negro

sábado 04 de febrero de 2023

Los organizadores de la Séptima Marcha por la Soberanía acordaron en la noche del viernes con el gobierno de Río Negro el traslado de los 60 miembros de la columna de montaña que acampan en la ribera este del Lago Escondido, a metros de la mansión del magnate británico Joe Lewis, y tras este acuerdo anunciaron la finalización de las actividades que se iniciaron hace una semana.
Tras un primer fracaso en las negociaciones, los coordinadores de la protesta resolvieron junto a los representantes del gobierno rionegrino y a las autoridades locales de la policía provincial que los manifestantes que permanecen en ese sector del espejo de agua regresen por tierra, en micros aportados para esa función, hasta la ciudad de El Bolsón, donde el gremio estatal ATE los recibirá con una choriceada.
El encargado de anunciar el acuerdo fue el titular de la Fundación Interactiva para la Cultura del Agua (Fipca), Julio César Urien, coordinador de la Marcha por la Soberanía, quien pasadas las 22.45 de la noche anunció públicamente que desde la conducción de la movilización se había decidido "darla por concluida", luego de haber "cumplido los objetivos de poner de manifiesto que Lago Escondido es patrimonio de todos los argentinos".

Además, Urien informó que "todos los participantes de la columna de montaña se encuentran en perfecto estado de salud", en referencia a los 60 manifestantes que acamparon en la playa del lago frente a la mansión de Lewis y que en la noche del viernes regresaban en micro a El Bolsón, mientras que "los integrantes de la columna del camino público de Tacuifí, que fueron arteramente atacados mientras lo transitaban, se encuentran atendidos y fuera de peligro", resaltó.
En el mismo sentido, Urien señaló que los participantes de la Marcha que se dirigieron al aeropuerto privado de Lewis en la ciudad de Sierra Grande también "cumplieron su objetivo, de visibilizar esta grave problemática", para finalmente agradecer "al conjunto de los compatriotas que han acompañado desde diferentes puntos del país".
"Agradecemos a todas las organizaciones participantes y también al pueblo argentino por su lucha por apoyar la soberanía nacional y recuperando el sentimiento patriótico.
Las Malvinas son argentinas y el Lago Escondido también", concluyó parafraseando una consigna de las Madres de Plaza de Mayo posterior a la guerra del Atlántico Sur de 1982.

Las negociaciones, que finalmente llegaron a buen puerto, se extendieron durante varias horas y tenían como prioridad prevenir eventuales "hechos de violencia que pongan en riesgo la vida" de los militantes que acampan en la ribera este del Lago, a metros de la edificación de Lewis.
"Seguimos insistiendo en resguardar la vida de nuestros compañeros y compañeras que acampan en Lago Escondido, con dos militantes que continúan en huelga de hambre por tiempo indeterminado y seguimos insistiendo en el diálogo con los funcionarios de Nación y la provincia para garantizar su seguridad frente a los ataques de los guardias de Lewis", había advertido el propio Urien cuando la negociación parecía estancada.