lunes 15 de julio de 2024

El club El Biguá apuesta al canotaje de Alto Rendimiento

miércoles 18 de octubre de 2023

Con la incorporación de Agustín Montecino como entrenador del equipo de competencia, el canotaje de alto rendimiento es la nueva apuesta de El Biguá que busca poner al canotaje neuquino en lo más alto del podio nacional.    
 Agustín Montecino es profesor de educación física y está a punto de recibirse de Lic. en Alto Rendimiento Deportivo.

Montecino tiene 26 años y es neuquino, nacido y criado a la orilla del río. Comenzó a remar de chico, junto a sus hermanos y, con el tiempo, el canotaje se le hizo pasión.

Hoy, con su incorporación como entrenador, el club aspira a poner al canotaje neuquino en lo más alto del podio nacional.   

“Soy neuquino y me crie en el río. Arranqué a remar a los 11 años, un poco por una obligación a salir de casa. Uno de mis hermanos tenía un problema en la espalda y el médico le recomendó hacer canotaje para corregir la postura. Mi vieja se había asociado al CEPPRON y tenía un descuento de combo familiar: pagabas dos y remaban tres, y ahí caímos los tres hermanos”, relata  sobre aquellas primeras veces en que mojó sus pies en el Limay para subirse a un kayak.

De ahí en adelante nunca más soltó los remos. A los 16 años ya competía como junior. Fue parte del seleccionado nacional de maratón y, siendo Sub 23, clasificó para el seleccionado de velocidad. En 2022 había obtenido excelentes resultados compitiendo a nivel nacional hasta que “nos agarró la pandemia”, recuerda.

“Fue un año duro en el que entrené mucho en casa.  Había clasificado ese mismo año, pero no se pudo viajar al mundial en Alemania”, agrega.

Luego de eso, decidió volver de Buenos Aires a Neuquén, recibirse y empezar a entrenar en Neuquén.

“Me gusta que acá porque tenés todo por hacer. El deportista neuquino siempre se caracterizó por ser muy bueno, por el talento propio. Pero es difícil avanzar sin un equipo de trabajo que acompañe ese talento. La garra del neuquino es lo que lo destaca. Pero con un acompañamiento interdisciplinario, hoy estarían más deportistas neuquinos en la selección representando al país”, reflexiona.

 

Canotaje de Elite
Luego de la aventura de selección, ya instalado en Neuquén, un poco por gusto y otro poco porque vio la oportunidad de crecer, se metió de lleno en el ámbito de la preparación física y el alto rendimiento orientado al canotaje.

Hace poco se sumó al equipo base de Canotaje de El Biguá y con él se vinieron otros tantos palistas que forman parte del nuevo equipo de competencia de nuestro club. EL objetivo es entrenar al máximo para poner al canotaje neuquino en lo más alto del podio nacional.

“El Biguá siempre tuvo deportistas grosos. Y hablando con Gastón, el coordinador deportivo, y con la Comisión Directiva, el entrenamiento de alto rendimiento era una pata que faltaba. La idea es devolverle al club lo que siempre tuvo: la competición de elite en canotaje. Queremos que siga figurando no solamente en competencias nacionales, sino internacionales”, explica.  

La llegada de Agustín al club, atrajo a otros jóvenes palistas de entre 14 y 29 años de los cuales varios se perfilan para ser muy buenos competidores. Y también se sumaron a las filas de El Biguá, los hermanos Balboa, Franco y Dardo, máximos referentes de este deporte.

“El año pasado con Dardo salimos campeones del mundo en la disciplina máster en Portugal, y Franco en Senior también tuvo un excelente desempeño allí. Esperamos este año competir para la Regata del Río Negro, volver a traer la Copa al club y meter la mayor cantidad de chicos a la selección argentina”, dice con entusiasmo. 

Pero no todo es la competencia. Dentro del concepto deportivo de Agustín también hay espacio para el esparcimiento y la camaradería, con el fin de fortalecer los vínculos del equipo. Por eso, siempre, después de cada entrenamiento el equipo se reúne alrededor de una mesa y, mientras el profe tira unas hamburguesas a la parrilla, los chicos comparten sus experiencias. 

“Nosotros nos hacemos llamar el Team Resurrection. Es el apodo que pusieron los chicos. Ellos son un equipo, pero a la vez son rivales a la hora de buscar clasificar; verlos juntos, compartiendo, acompañándose es lo que hace que los entrenamientos sean más lindos y llevaderos”, cuenta el profe.

 

Cuerpo y mente de alto rendimiento
Sobre la tarea de Agustín como entrenador, no solo implica desarrollar las aptitudes físicas de los competidores con kilómetros de remo, carreras, simulacros y sesiones de gimnasio. Para complementar la parte física, hay que fortalecer la parte mental, aclara.

“El estado físico lo conseguís fácilmente entrenando. Lo difícil es entrenar la mente. Este es un deporte que demanda mucha cabeza. Si bien se hace en grupo, no deja de ser un deporte con una gran parte individual en la que si vos no avanzás remando, nadie va a avanzar por vos. Y es ahí cuando el deportista tiene que resolver mentalmente el ´no puedo o no doy más´. Porque la verdad es que sí lo pueden lograr, solo hay que tener fortaleza mental, algo que hoy le cuesta mucho tener a los más jóvenes. Por eso, me considero un reeducador de la juventud con el trabajo que estoy haciendo. La clave es la motivación y la superación de la frustración, del fracaso, porque en este deporte fracasas todos los días. Pero el deportista virtuoso es el que dice: ok, lo reconozco, pero avanzo. Esa es su mayor virtud”, reflexionó.

Al respecto de la motivación de los deportistas más jóvenes, Agustín destaca el trabajo que se hace desde la Escuela de Canotaje de El Biguá. Está a cargo de los profes Aníbal Fernández e Ismael Muñoz, también referentes del canotaje nacional.

“Ellos son dos profesionales muy buenos y tienen una tarea clave que es la de cautivar al pibe, que se divierta, que juegue y que se enamore del deporte. También en la Colonia de El Biguá, lo que está muy bueno es que les muestran la actividad a los pibes. Ahí está el semillero, cuando ven a los referentes entrenar o competir, o a los más grandes y se empapan de eso, se enamoran y quieren subirse a un K-1. Eso es lo que destaco y a lo que apostamos en este verano también”.

 

Mirando al río
Esta nueva apuesta del Club, para llevar el canotaje a un nivel superior, tiene que ver también con el aprovechamiento del río y todas sus bondades al máximo. Emplazado una ubicación privilegiada, El Biguá tiene acceso directo un brazo del río Limay. Esto ofrece la posibilidad de que los más chicos puedan navegarlo desde muy pequeños e interiorizarse en la disciplina.

“Creo que está bueno también que los chicos vean que el canotaje te permite mucho más que remar. Podés conocer lugares a los que solo se llega remando como Islas, brazos, lagunas. Es hermoso y atrapante, y te permite conectar con la naturaleza y eso es cautivante”, reflexiona sin perder de vista que el cuidado ambiental también es parte del entrenamiento. “Todos mis deportistas ven una bolsa, una botella en el río, un plástico, lo agarran y lo sacan. Parte de la escuela también es eso, educar al chico en lo importante que es nuestro río”, concluye.

De esta forma, La nueva apuesta de El Biguá es el canotaje de alto rendimiento. El desafío ya está planteado. Agustín tiene a su cargo el entrenamiento de decenas de palistas que ya están trabajando a full. De hecho, recientemente, el equipo de Biguá logró excelentes rindes en el último Campeonato Argentino de Short Race que se llevó a cabo en Viedma y Carmen de Patagones. Y se vienen nuevas competencias y nuestros palistas están dispuestos a darlo todo con la camiseta de El Biguá.