lunes 15 de julio de 2024

Neuquén fue propuesta por la ONU como referente regional por el desarrollo poblacional y energético

martes 14 de noviembre de 2023

Un crecimiento poblacional que en seis décadas triplicó a la media nacional y el «geopotencial de hidrocarburos» de Vaca Muerta, convirtieron a la provincia de Neuquén en un potencial referente o «espacio de conversación » de toda América Latina para analizar la convergencia de los dos fenómenos, sostuvo el representante para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), Elkin Velásquez.

En una entrevista concedida a Télam, Velásquez destacó la «conversación dialéctica entre el desarrollo humano y el aprovechamiento del geopotencial» de la provincia patagónica, en el marco de la iniciativa «Ciudades Sostenibles: Nueva Agenda Urbana Neuquén».

Colombiano y residente en Río de Janeiro, Velásquez visitó Buenos Aires para participar de la XXXII Asamblea General del Foro de Ministros y Autoridades Máximas de la Vivienda y el Urbanismo de América Latina y el Caribe (Minurvi), donde el ministro del área argentino, Santiago Maggiotti, fue electo Secretario General del organismo.

Velásquez presentó a la Asamblea los resultados del trabajo de ONU-Hábitat en localidades neuquinas junto a la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops) y para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU-Mujeres).

¿Qué actividades realiza ONU-Habitat en Neuquén?

Elkin Velásquez: Desde ONU-Hábitat promovemos las agendas globales relacionadas con el territorio, la vida de las comunidades, la transformación positiva en sus barrios. Hay una agenda global que es la Nueva Agenda Urbana, establecida en 2016 en Quito, con una serie de orientaciones de métodos de trabajo, de estrategias para ayudar a los gobiernos locales.

Con Neuquén, el trabajo en particular es con el Copade (Secretaría de Estado de Planificación y Acción para el Desarrollo). Hay una demanda creciente por mejores servicios sociales, mejor calidad de vida y el gobernador Omar Gutiérrez, ha confiado en la ONU y solicitado nuestra contribución técnica, con el apoyo del CFI (Consejo Federal de Inversiones).

La expertise que hemos desarrollado en América Latina y en el mundo lleva a que muchos gobiernos consideren la posibilidad de invitarnos a trabajar en temas de cooperación técnica, transferencia de conocimientos, metodologías de trabajo, para que las instituciones locales puedan internalizarlas y aplicarlas. En Neuquén nos plantearon la importancia de desarrollar una nueva generación de planes, dada la dinámica demográfica.

Las ciudades están creciendo y eso requiere una respuesta decidida por parte del Estado para planificar bien y hacer inversiones públicas en infraestructuras urbanas que tengan la mejor relación costo- eficiencia-beneficio.

Al mismo tiempo, nos han planteado generar procesos de diseño de espacios públicos, que ha tenido un impacto muy importante en acercar todavía más la institucionalidad de Neuquén con la vida de las comunidades. Cuando hay un tándem sinérgico entre la institucionalidad pública y las comunidades y los proyectos de espacio público, en nuestra experiencia internacional es lo que funciona bien.

Es absolutamente esperable y legítimo que la gente quiera mejor trabajo, mejor situación económica, en muchos casos mejores soluciones de vivienda, salud y educación de calidad. Pero también quiere acceso a esparcimiento, a cultura, a espacios públicos de calidad.
Veo con una perspectiva positiva toda la potencialidad que hay en Neuquén.

Cada territorio específico nos ofrece la posibilidad de aprender. Y les he dejado una propuesta: hay muchos territorios en América Latina donde confluye un gran geopotencial de hidrocarburos, gas, recursos minerales o para generación de energía renovable.

En ese territorio conviven comunidades, con una conversación dialéctica entre el desarrollo humano y el aprovechamiento del geopotencial. En Neuquén podemos tener uno de los espacios de América Latina donde se está dando esa conversación con saldos positivos.
Esto sería muy interesante para territorios en Colombia, en Brasil, en Chile, en México, en Centroamérica, que cuentan también con esa circunstancia. Entonces también hemos propuesto que Neuquén pueda volverse un espacio de conversación regional sobre esas temáticas. Aprenderíamos conjuntamente muchísimo.

¿No se corre el riesgo de que, por el exceso de recursos, no se avance de modo correcto en las tareas de eficiencia energética?

Siempre está ese riesgo y es bueno recordar que los resultados positivos en desarrollo territorial no ocurren por casualidad sino como resultado de la determinación y el método.
Hablar de derroche hipotéticamente hace pensar en la importancia de consolidar los mecanismos de check and balance de las instituciones. Yo lo veo por el lado positivo, depende muchísimo de la capacidad, de la robustez del trabajo de la comunidad para mantenerse viva, vibrante, para pedir cuentas cuando hay que pedir cuentas y para apoyar y proponer, cuando hay que apoyar y proponer.

EL DESAFÍO DE PLANIFICAR INVERSIONES PARA LA POBLACIÓN EN CRECIMIENTO

Velásquez planteó el «desafío» del organismo para llevar a la práctica cotidiana los proyectos, en un contexto en el que «tradicionalmente» existe «una desconexión entre la buena planificación y la buena inversión», plasmada en resultados palpables para la población.

La entidad tomó al respecto el caso del crecimiento demográfico de la provincia de Neuquén de las últimas décadas, primero con el desarrollo hidroeléctrico y de hidrocarburos convencionales, a los que se les sumó en el siglo XXI el interés nacional e internacional por Vaca Muerta.

El seguimiento de los censos nacionales de población y vivienda muestra que la población neuquina creció a un ritmo mucho más acelerado que la de toda la Argentina, ya que entre 1960 y 2022 ambas variables crecieron 130,1% y 561,2%, respectivamente.

De allí la necesidad de una planificación a fin de evitar o al menos atenuar los impactos sociales, sanitarios y de provisión de infraestructura que podría representar un crecimiento demográfico que supere las previsiones.

«El contexto latinoamericano, tradicionalmente, es el de una desconexión entre la buena planificación y la buena inversión», dijo Velásquez, para destacar que en Neuquén «se desarrollaron una serie de instrumentos para que la inversión en obra pública esté directamente conectada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)» elaborado por las Naciones Unidas para la mitigación del cambio climático.

En ese sentido, enumeró «cuatro áreas de trabajo» en lo que denominó «la cadena de valor de la urbanización sostenible»: Datos, evidencia y medición; buena planificación; estructurar buenos proyectos conectados con los ODS y orientar la inversión pública hacia esos proyectos.

Resaltó la importancia del seguimiento para «utilizar de manera muy eficiente los recursos públicos disponibles» ya que «son sumas importantes que no pueden todas implementarse en uno o dos años».

Al respecto, admitió que «hay una distancia» entre la planificación y las demandas cotidianas de la sociedad, pero precisamente es nuestro desafío cerrar esa brecha, conectando con las necesidades del día a día que tienen ciudadanas y ciudadanos».

Consideró que en todo el mundo las comunidades dicen «necesitamos gran infraestructura, pero mientras tanto quiero que mi calidad de vida mejore en el día a día», por ejemplo con espacios públicos.

Velásquez aseguró que esa conexión entre planes y realidad cotidiana puede concretarse, «cuando hay buen diseño positivamente valorado sobre las transformaciones en el corto plazo» ya que «la forma en que se diseñan los espacios públicos puede ayudar muchísimo a desincentivar la comisión de un cierto tipo de delitos».

«Detrás de todo eso está un tema que es muy importante la confianza, que no ocurre de manera arbitraria, hay que construirla a través de la acción y de la coherencia entre la planificación y la inversión», puntualizó.